Ranos 54-55
Ranos 54-55

FUENTE DE PIEDRA

La Segregación de Antequera

(Las epidemias, un factor a tener en cuenta)

 

         Fuente de Piedra inicia el proceso de segregación en 1820 y se prolongará durante varios años hasta su total consolidación a finales de la década siguiente. Entre las causas que lo motivaron se ha especulado con la debilidad del control político y territorial tanto del Estado como de los municipios, derivado de la reciente invasión francesa y la propensión de los liberales a conceder dicha independencia a las aldeas que reuniesen determinados requisitos.

         Sin embargo, en el caso de Fuente de Piedra ─al parecer el primero en iniciar el proceso segregacionista en la comarca─, entre las causas que lo propiciaron nunca se tuvo en cuenta la trágica situación vivida desde la segunda mitad del siglo XVIII hasta las dos primeras décadas del XIX, provocada por las crueles epidemias de paludismo o malaria que llevó al pueblo y sus moradores al borde de la extinción.

         Aunque el problema venía de tiempo atrás, en 1791 los regidores antequeranos ya expusieron la alarmante situación por las que la población pasaba, pero nada hicieron para solucionarlo. Habrían de pasar más de tres décadas hasta que se iniciase el proceso de saneamiento y desecación del Prado, causante de la propagación de las epidemias. Y lo más curioso es que dicha empresa se acomete, no por su gravedad, sino aprovechando que mediante unas reales órdenes se obligaba a la construcción del Pósito, llamada Casa Panera, donde se debía custodiar el grano para la sementera en años de malas cosechas, ayudando así a los agricultores. En dicha instrucción se aborda el saneamiento de la fuente de la piedra y el Prado, pero poniendo límite al gasto, advirtiendo que de ser necesario un importe superior se paralizasen las obras.

         Claramente vemos cómo el ser un arrabal o aldea dependiente de Antequera y no tener capacidad de autogestión, determinó que las obras de desagüe y saneamiento se demorasen más de tres décadas, a pesar de las graves consecuencias que de dicho retraso se derivaron.

         En estas circunstancias es lógico pensar que los moradores de Fuente de Piedra no estaban dispuestos a sufrir otra situación similar y esperar pacientemente la respuesta de una autoridad distante tres leguas, que en momentos tan críticos le había vuelto la espalda. Por esto, no dudó en iniciar la segregación para ser ella misma quien solucionase sus problemas en la forma y el momento que considerase más adecuado.

         Y es muy posible que éste fuese, si no el más importante, si uno de los detonantes que impulsaron a Fuente de Piedra a iniciar la segregación de Antequera; proceso que más tarde seguirían otros pueblos de la comarca, de forma que, a mediados del siglo XIX, Antequera había perdido la quinta parte de su territorio.

Francisco Muñoz Hidalgo

 

 

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