Ranos 54-55
Ranos 54-55

 

FUENTE DE PIEDRA

Escultura Religiosa

 

1

LA VIRGEN DE LAS VIRTUDES

 Patrona de Fuente de Piedra

 

Cuando el pueblo actual aún no se había empe­zado a construir, treinta años antes, en 1513, aún estaba vigente la prohibición de edificar en el solar que hoy ocupa el municipio. Sin embargo, se dio licencia a un ermitaño —que se convertiría así en el primer habitante de la posterior población llamada Fuente de la Piedra— para que se construyese: «[sic] … casa anexa a la ermita exis­tente». Si desde la reconquista del lugar en 1462 estaba prohibido todo tipo de construcción, esa «ermita exis­tente» estaba ya construida y, por tanto, hablaríamos con más propiedad si dijéramos mezquita existente, a juzgar por el culto que celebraban sus anteriores moradores, expulsados en 1462 por Rodrigo Ponce de León tras la batalla del Madroño.

Aquel ermitaño, llamado Pedro de la Cámara,[1] se dedicó en cuerpo y alma a cuidar la ermita, atender a los enfermos y rezar a la Virgen de las Misericordias, que fue la advocación que trajo de Antequera para su venera­ción. Pero los enfermos que iban a pedir por su salud entendían que aquella fuente milagrosa sólo podía adqui­rir sus «virtudes» gracias a aquella bendita Virgen, de ahí que empezaran a llamarla la Virgen de las Virtudes. No de la Virtud, de las Virtudes, en plural, puesto que el agua medicinal curaba varias dolencias. El paso del tiempo hizo el resto. El epíteto Misericordias cayó en olvido y se impuso el de Virtudes, quedando el testimo­nio de la primera advocación en libros y documentos del obispado malagueño.

La imagen de la Virgen de las Misericordias, a juzgar por el momento y el lugar, debió responder a una talla renacentista similar a las que circulaban en la zona a principios del siglo XVI. Poco más podemos añadir, salvo especular con su posible baja calidad, lo que propi­ciaría que dos siglos más tarde se encargase a Andrés de Carvajal la talla que durante otros dos siglos fue objeto de culto hasta su desaparición en 1936.[2]

Decíamos que la posible baja calidad de la talla pudo ser uno de los motivos que indujeron a la renova­ción de la imagen: otro motivo, con más peso tal vez, pudo ser el cambio de advocación. Hasta 1671 no se consigue oficialmente[3] el cambio del epíteto Misericordias por el de Virtudes, vinculando este último al Lugar[4] de Fuente de la Piedra. 

Estos motivos —entendemos—, serían suficientes para que los villafontenses encargasen la confección de una talla que aglutinara el sentir de los vecinos en aquel tiempo.

 

La talla, del escultor del círculo antequerano y escuela granadina Andrés de Carvajal, respondía a un modelo del siglo XVIII, barroco tardío, de gran mérito, desaparecida en 1936 al ser quemada el 21 de julio, a tres días del inicio de la Guerra Civil Española.

Para reponer la imagen desaparecida, en 1938 se mandó tallar la actual. Corrió a cargo del escultor grana­dino Navas Parejo, que se inspiró en la obra de Carvajal.

 

El artista consiguió una similitud notable respecto del original, si tenemos presente que sólo contó con unas fotografías en blanco y negro, sin poder apreciar los colo­res y como agravante, un manto le ocultaba el cuerpo, por lo que hubo de basarse en referencias orales. Res­pecto del tamaño, esta nueva imagen es 1/3 mayor que la de Carvajal.

         La talla, fusiforme, responde a la tipología de imá­genes de la antigua escuela y seguidores de Alonso Cano (Granada). Labrada en madera y policromada, sus dimensiones son algo menores al tamaño natural. Repre­senta a la Virgen con el Niño en brazos. La premura en su elaboración exigió una restauración posterior, practi­cada en 1967 por el escultor sevillano Francisco Buiza que la limpió, policromó[5] y añadió a la talla, en su base, el símbolo mariano de la media luna y una pareja de angelotes.[6]

 

       La imagen incorpora en su talla la túnica, dorada y polícroma, y el manto que rodea con gracia la cintura de la Virgen, resaltando unos tenues azules sobre fondo verde oscuro.

 

El Niño es una pequeña imagen expresiva en la que el artista consigue la idea de movimiento, que contrarresta parte del estatismo de la Madre.

        En julio de 1940, el taller de Navas Parejo ulti­maba un templete,[7] que se debe corresponder con el trono en el que ha salido en procesión desde aquella fecha a 2003, año en que se adquirió el trono en el que actualmente procesiona, pues no hay indicios de templete y sí conversaciones con el taller, Hijos de Navas Parejo, que pudieron ser los autores.

 

Entre sus enseres, la patrona cuenta con dos juegos de corona, cetro y potencias, uno en plata, de diario, y otro para las festividades, de plata enriquecida y bañada en oro.

Del primer juego, el cetro y las potencias pertene­cieron a la imagen que se perdió en la contienda del 36 y se salvaron al formar parte del ajuar de procesión y no estar instaladas. Lo mismo ocurrió con la corona, pero fue vendida a finales de los años 60 por el párroco del momento, motivado a que al ser de mayor tamaño la imagen que Navas Parejo talló para sustituir la desapare­cida de Andrés de Carvajal, la corona quedaba desproporcionada sobre el conjunto. Al mismo tiempo se adquiría otra, la actual, también de plata que, si por una parte tiene cierto mérito artístico, por otra, no tuvo para los villafontenses del momento el valor sentimental que poseía la que se vendió.

     Tras la imagen de la patrona, este segundo juego de corona, cetro y potencias es el objeto artístico que posee mayor valor sentimental para los villafontenses, pues en su mayoría, los vecinos donaron la materia prima que, una vez fundida, fue moldeada para su labrado con motivo de la coronación litúrgica que tuvo lugar el 15 de octubre de 1989.

 

La patrona cuenta con una excelente colección de joyas (anillos, pulseras, cadenas, etc.) donadas por villa­fontenses devotos, constituyendo un rico patrimonio que año tras año se ve incrementado.

El segundo juego, obra de Cristóbal Martos, fue labrado artesanalmente en 1989 con motivo de la corona­ción litúrgica. Es de estilo barroco, sin imperiales y res­plandor del mismo estilo y metal. Completa el conjunto las potencias del Niño y el cetro que porta la Madre en su mano derecha, de características similares.

 

[1] Sobre este ermitaño y su historia véase el capítulo dedicado a: Pedro de la Cámara, en el bloque temático: Personajes con Historia (Tomo II).

[2] El miércoles 13 de mayo de 1936, la parroquia sufrió un primer asalto en el que se rompieron imágenes y otros objetos de culto. Pero será en el segundo asalto, el 21 de julio de ese mismo año, cuando sería trasladadas y quemada en el paraje Los Castillejos, junto con otras imágenes, ornamentos, enseres religiosos y archivo parroquial.

[3] Decimos oficialmente, por ser en 1671 cuando se consigue la aprobación de dicho nombre por el obispado, pleno jure, tras salvar las trabas y dificultades que la diócesis puso. Si bien, popularmente, el epíteto Virtudes había sustituido al de Misericordias hacía más de un siglo.

[4] Se dice Lugar por ser esta la categoría en que quedaba clasificado el núcleo urbano atendiendo al número de habitantes y ser un  arrabal de Antequera.

 

[5] Aunque la imagen sólo debía ser limpiada y policromada, Buiza, atendiendo, bien a su criterio, bien a alguna orden que no podríamos documentar, modificó parte de la fisonomía juvenil de la talla de Navas Parejo, diferencia fácilmente observable al comparar ambas imágenes.

[6] El importe de la restauración ascendió a 14.000 ptas. y  el traslado de Sevilla a Fuente de Piedra  350 ptas.

[7] AMFP. Doc. Varios. Año 1940. doc. N.º 1641 y 1642.

Imagen de Nuestra Señora de las Virtudes, obra de Andrés de Carvajal     

Ntra. Señora de las Virtudes procesionando. (Obra de A. Carvajal) Al fondo C/ El Castillo     

Ntra Sra de las Virtudes de Carvajal, con manto    

Ntra. Sra de las Virtudes, obra de Navas Parejo     

Imagen de Ntra. Sra. de las Virtudes, obra de Navas Parejo

Detalle de la imagen sin corona     

La Patrona de Fuente de Piedra, bajada del camarín los días previos a procesionar       

Imagen de Ntra. Sra. de las Virtudes tras la restauración de F. Buiza

Corona de plata actual, adquirida tras la venta de la corona antigua por quedar

desproporcionada sobre la imagen de Navas Parejo.      

 

 

 

Fragmento de Historia Temática Villafontense

Capítulo.- ESCULTURA RELIGIOSA:

Virgen de Las Virtudes

Francisco Muñoz Hidalgo

(Obra en composición)

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