Ranos 54-55
Ranos 54-55

FUENTE DE PIEDRA

La sal… Un regalo de los dioses

 

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LA SAL: CLAVE DE LA SUPERVIVENCIA DE LA LAGUNA

(Artículo publicado en el programa de las Fiestas de Julio 1998)

Si la Laguna de Fuente de Piedra no hubiese sido salada es muy probable que no hubiese llegado a nuestros días. El hombre, desde los primeros tiempos, ha aprovechado para su bienestar los recursos que el medio natural le proporcionaba, o bien lo ha modificado con este fin; lo que explica el que tantas zonas húmedas hayan desaparecido del planeta. Y si éste no es el caso de la Laguna de Fuente de Piedra, la clave de su supervivencia hay que buscarla en la SAL.

Desde la dominación romana hasta hace pocos años, la sal ha sido explotada en Fuente de Piedra. En cambio, otras muchas comunidades han hecho desaparecer sus humedales inmediatos por considerarlos focos de infección en unos casos, o terreno aprovechable para la agricultura en otros. La cuestión es que por una u otra razón las zonas húmedas en nuestra Península han quedado reducidas a la mínima expresión. 

La Laguna de Fuente de Piedra, a diferencia de esas otras desaparecidas, pagaba cada verano el tributo de su supervivencia con LA SAL, cuya extracción no necesitaba de industria alguna. De no haber sido así es muy probable que hubiese corrido la misma suerte, es decir, que la tarea de desecarla se hubiese puesto en marcha, como ocurrió en esos tantos otros humedales hoy inexistentes.

Y la verdad es que si La Laguna se salvaba era porque pagaba puntualmente su canon para sobrevivir. La ciudad de Antequera ingresaba cada año en sus arcas 30.000 reales, cantidad nada desdeñable en aquel tiempo y a la que ya le había echado el ojo Felipe II,  que le venía como anillo al dedo para soportar parte de los gastos de la guerra que mantenía contra el turco (cuando lo de Lepanto, la Escuadra Invencible y todo eso), aunque no lo consiguió. Sin embargo, siglo y medio más tarde, Felipe V no se anduvo con rodeos y la incorporó a la Corona para costear las guerras que tuvo que sostener con sus vecinos para que le reconociesen como rey.

Hasta ese momento, gracias a su contribución, La Laguna de Fuente de Piedra pudo abrirse paso ante los consabidos peligros de desecación. Pero apareció otro frente de ataque a principios del XVIII: la competencia, que en este caso, fue más que desleal, pues se aprovechó el período de epidemias para desacreditarla. Empezó a circular el rumor de que la sal de La Laguna era nociva para la salud, y consecuencia de ello se pedía la desecación de la zona. Se demostró que el rumor carecía de fundamento. Tras los análisis pertinentes se llegó a la conclusión de que la sal de Fuente de Piedra no sólo contenía las bases y radicales necesarios, sino que éstos se encontraban en las proporciones más convenientes. De esta forma, La Laguna sorteaba el peligro, aunque no por mucho tiempo. Y es que eran muchos los intereses en juego, de forma que unos años más tarde (1828), de nuevo “erre que erre” con lo de la desecación, hasta el punto que se sacó a subasta su desagüe. En consecuencia, a comenzar de nuevo con explicaciones, análisis, etc., para anular el proyecto. Y así consigue otra vez más salir airosa del peligro ya que como cabía esperar, de todo este trasiego prevaleció por fin la razón. Es decir, se tuvo en cuenta su riqueza natural y La Laguna fue sacada a subasta para la explotación salina. Lo que alejó un poco más el siempre latente peligro de desecación que continuamente la había venido amenazando.

¿Cuánto duró la tranquilidad? Pues como vamos a ver el tiempo que duró la extracción de sal, o sea, hasta 1959.

En 1962, la Conferencia MAR, a instancias de la UICN. (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), recomendaba encarecidamente la protección de La Laguna de Fuente de Piedra. Pero las recomendaciones de protección pronto se olvidaron, si es que alguna vez se tuvieron en cuenta y, de nuevo a la carga. Siete años más tarde, en 1969, el ayuntamiento recogía la solicitud de una propuesta de desagüe. Lo más llamativo es la conclusión del cabildo: “no tomarla en cuenta de momento por estimar más conveniente que dicho proyecto debería realizarse en tiempo de mayor índice de paro”. Y como no teníamos bastante con los de casa, también los de fuera. Esta vez fue un Ingeniero de Minas que con su “ingenio” se le ocurrió desecarla enviando el agua al Embalse del Guadalhorce, sin tener en cuenta que ésta era salada. Suerte que aquello quedó sólo en lo que era: una “brillante” idea.

Por suerte, o por desgracia, según se mire, el Estado la adquiere en 1982 convirtiéndola en Refugio Nacional de Caza. Después le irá dando otros nombres como Reserva Integral…. en fin, ¿qué importancia tiene? sólo son nombres. Lo que sí importa es que el peligro de desecación de momento ha vuelto a desaparecer.

Y una vez relatados los avatares por los que ha tenido que pasar La Laguna para llegar hasta nosotros, Vds. juzgarán si fue o no la sal la clave que permitió que La Laguna de Fuente de Piedra haya llegado a nuestros días.1 Y si ha llegado hasta nosotros es porque nos reportaba un beneficio. Caso contrario hubiésemos hecho lo que otros hicieron antes, es decir, desecarla y utilizar su suelo para la explotación agrícola; por ejemplo. Si esto no ocurrió es porque ofrecía trabajo y beneficios. Un trabajo, sin duda muy duro como es la extracción de sal, pero trabajo al fin y al cabo.

Que hoy La Laguna de Fuente de Piedra intente cumplir unos objetivos de tipo ecológico nos parece una tarea muy noble, justa y necesaria. Pero si en aquel tiempo supuso trabajo para una serie de familias, hoy, dada la proyección que ha tomado, supone un camino de futuro para otras muchas familias, que pueden vivir al amparo de los cerca de cien mil viajeros que cada año visitan La Laguna y lo que ella entraña.

Sí, los más interesados en su conservación somos nosotros, los villafontenses, por dos motivos: uno, por los beneficios que ello puede reportar a la población y otro porque La Laguna nos duele, puesto que es parte “nuestra”.

 

Fragmento de “Historia Temática Villafontense”

Capítulo.- La Sal… un regalo de los dioses:

La Sal: Clave de la supervivencia de La Laguna

Francisco Muñoz Hidalgo

(Obra en composición)

 

 

NOTAS

(1) La sal ha jugado un papel muy importante en la  historia de Fuente de Piedra en varios aspectos, como valor económico del municipio, con dos caras, el legal y el ilegal, pues fue motivo de estraperlo, de asaltos a la laguna y atención del bandolerismo. Desde el neolítico hasta mediados del siglo XX se ha extraido este mineral y la abundante documentación histórica local sobre la sal, su extracción y problemática hacen necesaria dedicarle un capítulo aparte que presentamos en esta misma sección bajo el título: La Sal: "...un regalo de los dioses".

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