Ranos 54-55
Ranos 54-55

FUENTE DE PIEDRA

De Pedanía a Municipio

 

8

EL PATRIMONIO PERDIDO

(Artículo publicado en el programa de las Fiestas de Julio 1999)

   Cada pueblo tiene su historia. Entre los muchos testimonios que lo avalan están ciertos edificios de notable calidad arquitectónica y algún que otro mérito artístico que soportaron el paso del tiempo y fueron testigos tanto de momentos grandiosos como de actos vergonzosos. Esos edificios forman parte del “patrimonio histórico”. Se reciben de generaciones anteriores y se entregan a las venideras.

Fuente de Piedra también “tuvo” su patrimonio. Pasamos a justificar esta aseveración haciendo memoria histórica.

Año 1959, mañana limpia y clara de mayo: cuatro hombres se aproximan a la “fuente de la piedra”, trepan hasta el pináculo y a golpes de pico y maza van desmontando los ya de por sí maltrechos sillares. En su caída golpean el pilar que sufre las consecuencias de los impactos. Finalmente, el conjunto es enterrado. A la “fuente de la piedra” se la ha tragado la tierra.

Los que llevan a efecto dicha acción son simples obreros asalariados; los que lo ordenaron, ignorantes incapaces de ver el alcance de sus decisiones, zafios, totalmente convencidos de actuar rectamente y ajenos e inconscientes de haber tomado una desafortunada y negligente decisión: enterrar el símbolo del pueblo, su raíz, la que le dio razón de ser y origen, además de su propio nombre.

Este error se intentó subsanar tres décadas más tarde y en 1994 vuelve a la luz de nuevo, desplazada unos metros a poniente de su ubicación primitiva, con lo que, al menos,  se recupera el símbolo del municipio. 

Diez años más tarde, otra mañana, el vecindario se encuentra con un templo parroquial que no reconoce: han tapado la Puerta del Perdón, retirado la verja, eliminado el murete que la sostiene y el pequeño jardín que encierra. 

También, en el altar mayor se ha tapado el camarín, retirados el resto de los ornamentos y luce una lisa pared. La patrona, sobre una peana, a ras del suelo, ha sido bajada del camarín y ubicada tras el evangelio. El amplio lienzo en que se ha convertido el altar mayor, es ocupado por una imagen de Cristo crucificado. Para completar la faena, a la fachada de ladrillo visto le dan una mano de cal hasta donde alcanzan las cañas.

Como fue otro error, se procedió a “desfacer el entuerto” y dos décadas más tarde se recupera el ladrillo visto en la fachada. En el interior se reabre el camarín y la patrona vuelve a ocuparlo, pero la Puerta del Perdón y el jardín delimitado por el murete sobre el que se eleva la verja se pierden definitivamente.

Pasan veinte años y otra clara mañana los vecinos se encuentran una nueva sorpresa. La casería del marquesado ha desaparecido. En su lugar un cartel reza “Venta de Solares” y bajo esta leyenda, un número de teléfono.

En intento de compra quedó la intención del consistorio (?) Otro error, salvo que este es irrecuperable.

Continuamos. Algo parecido le está ocurriendo al  palacete del Conde del Castillo de Tajo, está desapareciendo por fases: primero se enajenó parte del patio donde se ubicaba el molino de aceite, segundo, le han mutilado el jardín, tercero, viendo el estado de deterioro en que se encuentra se deduce lo que se espera que ocurra.

De momento, una valla cerca un amplio espacio público para evitar que cuando caiga la torre provoque alguna desgracia. Después se dispondrá de un magnífico solar. Hoy, aunque su aspecto es lamentable, aún se puede contemplar.

 

Fragmento de “Historia Temática Villafontense”

Capítulo.- De Pedanía a Municipio:

El Patrimonio Perdido

Francisco Muñoz Hidalgo

(Obra en composición)

 

 

 

 

 

[1] Sobre este tema puede consularse el artículo titulado: En Busca del “Ara” Perdida.

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