Ranos 54-55
Ranos 54-55

FUENTE DE PIEDRA

 

Edad Antigua

 

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PERÍODO ROMANO

Siglos III a. de C. a V d. de C.

Bajo la dominación romana Fuente de Piedra fue conocida como “FONS DIVINUS”, es decir, FUENTE DIVINA, nombre que recibe del manantial curativo.

Sabemos que un legionario romano sanó del mal de piedra (litiasis urinaria), por las propiedades del agua y en agradecimiento mandó esculpir un ara o altar, inscrita en latín para que quedase constancia de su gratitud.

Al respecto, Ambrosio de Morales (1513-1591), en su Descripción de España1 nos dice:

“Tenemos un testimonio de más de 1.300 años. Es una piedra que está agora en Antequera a la puerta del Hospital de la Concepción: mas muchos son vivos que saben cómo se traxo de las ruinas de la antigua ciudad de Nescania. Allí estaba la piedra en una huerta cabe en una fuente casi tan buena como esta otra de que vamos tratando de la cual no está muy lexos. Es ara, y assí tiene estas letras:

FONTI. DIVINO.

ARAM. L. POST

HVMIVS. SATV

LIVS. EX. VOTO

D.D.D.

Que dice en castellano: “Lucio Postumio Satulio por voto que tenía hecho dio, y dedicó esta Ara de esta Divina fuente”. Parece cierto –prosigue--  que este Postumio Satulio, sanó con el agua de aquella fuente de alguna enfermedad, y así hizo voto de ponerle aquel Altar con su dedicación, y llamarla Divina para declarar su excelencia y celestial virtud”.

Si bien las aguas fueron realzadas al máximo en los siglos XVI-XVII, sus propiedades eran conocidas hace más de dos mil años.

 

Se cuenta que el emperador Trajano2 padecía del mal de piedra (dolor de riñón), y se hacía llevar a Itálica y posteriormente a Roma agua de la fuente mediante un correo con relevo de caballos. Esto ocurría hace dos milenios.

 

Todos los pueblos que rodean a Fuente de Piedra fueron ocupados por los romanos, cuando no fundados por ellos y conociendo la lógica frialdad con que actuaban las legiones romanas, alrededor de aquella fuente a la que llamaron “Divina”, nació un núcleo urbano muy singular y de cierta importancia en la comarca precisamente por el poder curativo de sus aguas.3

 

En antiguo lugar o villa que ocupara la actual Fuente de Piedra fue paso obligado para las legiones romanas casi a mitad de camino entre Urso, y Anticaria (Osuna y Antequera). La ruta partía de Hispalis (Sevilla), por Carmo (Carmona), hasta Astigi (Écija), bifurcándose en este punto dirección Corduba (Córdoba) y Anticaria (Antequera). La prolongación hasta esta última pasaba por nuestra Realenga de Sevilla o Camino de la Cruz, a mitad de camino -como apuntábamos al principio-, entre Osuna y Antequera.4

 

Hay que tener en cuenta la importancia de Urso en aquella época, su proximidad y haber sido uno de los escenarios más significativos en la guerra iniciada con la rebelión de Viriato. En Osuna establecería igualmente su cuartel general el cónsul Quinto Fabio Máximo el año 145 a. de C., enviado por Roma con pertrechos y tropas que en parte llegaron por el puerto de Málaga (Málaga). En base a ello nos podemos hacer una idea de la enorme actividad militar que se desarrolló en toda la zona.

 

Hasta el momento se han localizado 114 yacimientos romanos repartidos por todo el término municipal (y otros que no presentan la consideración de tales, pero que han aportado material arqueológico de superficie encuadrable en este período). En ellos se pone de manifiesto a partir del análisis del material encontrado y la dispersión de estos yacimientos la intensa presencia de Roma desde la República (siglo II a. de C.) hasta el Bajo Imperio (siglos III-IV d. de C.)

 

Entre los restos encontrados podemos citar un sarcófago romano, basas y tambores de fuste de columnas, igualmente romanas, bloques de sillería, abundantes trozos cerámicos, tanto común como sigillata (hispánica y sudgálica), piedras de molino, bases y morteros, tégulae e ímbrices, así como material de uso diverso tanto doméstico como constructivo o industrial; tal es el caso de dos grandes piedras con perforaciones cuadrangulares en su cara superior que constituían el punto de anclaje de un molino oleolícola.

 

De estos yacimientos destacan los localizados en:

 

Los Grajos (2 yac.)

Curva de Juan Moreno

Vista Hermosa (4 yac.)

Los Visos

La Redención (2 yac.)

Las Albinas (5 yac.)

Camino de Conejo

Conejo (3 yac.)

La Culebra,

Esperapanes

Los Tontos

La Paloma (3 yac.) 

Las Vicarias, (La Vicaría) (2 yac.)

Cerro de La Virgen

Zona oeste del cementerio y camino del cementerio

Los Castillejos (2 yac.)

Carretera de Los Carvajales

La Molinilla

Las Arenas (4 yac.)

Párraga (2 yac.)

Pasada de Párraga

Arroyo de Santillán (junto al límite del término)

Cabrera (3 yac.)

Camino de Santillán

Las Conejas

Fuente de la Piedra (casco urbano)

La Noria

La Ermita o los Granaínos

La Fuente Santa

Cortijo San José

Loma y ladera del Charcón

Los Prados

La Victoria

El Puntal (2 yac.)

Falda de la Sierra,

El Navazo (3 yac.)

Matalondras

Mora (2 yac.)

San Luis

La Laguna (5 yac. junto al vaso lacustre)

Herriza El Rallao (2 yac.)

La Plata (2 yac.)

El Cuco

La Torca (5 yac.)

Las Lomas (2 yac.)

Cerro de Juan Mancas

Cojito

Cortijo Ratón

Los Frailes

Haza del Valle

El Tesorillo

La Rábita

Febrero (2 yac.)

Los Piquetes

Campos (2 yac.)

El Risquillo (2 yac.)

La Herriza (3 yac.)

Bermejo (2 yac.)

La Doctora (2 yac.)

La Caridad

Los Blancares,

Cortijo Nuevo (2 yac.)

El Diablo (2 yac.)

etc.,

Dada la importancia de varios de estos yacimientos detallamos a continuación algunas de sus características.

LA DOCTORA:

En el actual emplazamiento de la hacienda son fácilmente observables estructuras romanas de considerables dimensiones. Al sur, en el camino, a unos 5 metros de la pared de la actual construcción se aprecia la base de una posible fuente o abrevadero (opus signinum). 

Siguiendo la estructura observamos que en su momento debió estar en el interior de recinto. Multitud de tégulas abundan por doquier, así como ladrillos, muchos de los cuales han sido aprovechados para la construcción de la hacienda.

Por el abundante monetario recuperado en la zona sabemos que fue acuñado bajo el mandato de los siguientes emperadores: Aureliano, Constantino “El Grande”, Constancio II, Juliano “El Apóstata”, Graciano y Valentiniano II.

Todos los indicios apuntan a un apogeo de esta villa durante el Bajo Imperio, más concretamente durante el siglo IV.

 

LA TORCA:

La zona conocida como “La Torca” presenta varios yacimientos: el primero en las inmediaciones a “El Torquillo” del que se extrajo la basa y parte del fuste de una columna en un solo bloque. El otro, más importante a juzgar por la abundancia de restos, se sitúa al sur de “La Torquilla”, en el lugar conocido como “La Mina”, del que se trasladó otra basa de columna de características similares a la anterior.

Columnas de manufactura romana procedentes del yacimiento de La Torca

 

 

Tambores de fuste, así como numerosas tégulas, ladrillos y trozos de cerámica común afloran a la superficie del yacimiento por efecto de las labores agrícolas. Últimamente ha quedado al descubierto la estructura de un muro. En una visita al lugar recuperamos un trozo inidentificable de T.S.H. (Terra Sigillata Hispana) clara y la base de un objeto de vidrio.

Situada a escasos metros del yacimiento, “La Mina de Hierro” es muy probable que fuese beneficiada por los romanos. Actualmente la galería está  hundida en algunos puntos observándose, en su recorrido, varias entradas a dicho túnel por medio de pozos que actualmente están cegados.

Unos dos mil metros al este, en la misma finca, cuando observábamos una sepultura romana que hacía poco había quedado al descubierto, encontramos unas monedas pertenecientes a Claudio II “El Gótico”; en su reverso se representa la diosa Felicidad.

En los huecos rectangulares se alojaban las vigas de madera (arbores) que soportaban

el conjunto de la prensa de aceite (torcular)

 

 

A la puerta de “La Torca” fueron trasladados varios sillares que según afirman los propietarios del cortijo pertenecen a yacimientos distintos aún por estudiar. Uno de estos sillares presenta almohadillado. Hay que añadir un molino manual que conservan en la vivienda, así como una piedra de molino, bastante deteriorada y colocada a la orilla izquierda del camino a Fuente de Piedra.

Su momento de esplendor debió ser coetáneo al de “La Doctora” si bien hay que señalar la presencia de T.S.H. clara.

 

VISTA HERMOSA:

Un sarcófago romano de gran tamaño, (2,10 m. de longitud) fue encontrado a unos trescientos metros al norte de la hacienda cuando se efectuaban labores agrícolas. 

Sarcófago romano aparecido en Vista Hermosa

 

 

La última vez que tuvimos conocimiento de él hacía la función de pesebre en la finca. El objeto apareció sobre un montículo, apenas perceptible en el que para su colocación fue preciso labrar la roca. La losa que lo cubría aún se encuentra en el lugar. Dos centenares de metros más al norte, siguiendo el mismo eje, son visibles tégulas y trozos cerámicos así como ladrillos pertenecientes a la vivienda que probablemente fuera propiedad del difunto que ocupó el sarcófago.

MORA:

Este paraje, al este de la “Laguna Salada”, ha aportado multitud de tégulas e ímbrices que formarían parte de una villa o necrópolis. Del mismo lugar procede una moneda de la época de Trajano.

LOS GRAJOS:

Abundan los sillares, todos ellos de medidas similares y en su mayoría de forma cúbica con unos 60 cm. de arista. En algunos aún se aprecian restos del cemento empleado. Multitud de tégulas y ladrillos acompañan a estos junto a abundantes restos cerámicos; uno de ellos, perteneciente a una gran tinaja, tiene incrustado un trozo de plomo a imitación de anilla o asa, cuya finalidad desconocemos.

LAS VICARIAS:

Situado a la altura del Km. 3 de la carretera comarcal Fuente de Piedra-Sierra de Yeguas, a la derecha de la curva que bordea este paraje, son visibles bloques de sillería, un pilón circular de 70 cm. de diámetro y una piedra de molino (diámetro 77 cm.) deteriorada por el paso del tiempo y fabricada con un conglomerado de piedra y cemento.

Penetrando hacia el interior --dirección norte--, restos cerámicos y ladrillos abundan en un radio de 150 m

Aún son visibles las bocas de grandes tinajas enterradas en el suelo: aljibes o silos.

De este mismo lugar se extrajo un Ara de 48 cm. de alto, 30 cm. de ancho y 22,5 cm. de grosor. Actualmente se encuentra en el Museo Arqueológico de Málaga.5 En sus 7 líneas inscritas en capitales rústicas leemos:

 

D M (s)

D M S

FLAVIS SEX

TIO. ANNO

RVM XXVIII

PIVS IN SVIS

STTL

D(is) M(anibus) s(acrum). D(is) M(anibus) S(acrum) Flauis Sextio annorum XXVIII. pius in suis S(it) T(ibi) T(erra) L(euis). Cuya traducción es: “Consagrado a los dioses manes (bis). Flavio Sextio, de veintiocho años, piadoso para los suyos (yace aquí). Que la tierra te sea leve”.

Ara funeraria de Las Vicarias

 

En su lateral izquierdo aparece, en relieve, un “praefericulum”; en el derecho una “pátera” y en el posterior un “culter”.6

LA NORIA:

     La excavación de urgencia llevada a cabo ha sacado a la luz en lo que al período romano se refiere dos tipos de enterramientos. El primero se trata de una sepultura de incineración dotada de estructura de ladrillo y cubierta de tegulae. La excavación evidenció el colapso de la estructura, albergando en su interior los restos de la cubierta y algunos ladrillos. El segundo tipo de enterramiento responde a una inhumación primaria en fosa en la que el cadáver aparece en decúbito supino, conservando sólo el esqueleto postcraneal y adscrito a cronología ya imperial. 

Lumba romana

 

     Por otra parte, en La Noria hay un espacio productivo agrícola sobre la necrópolis protohistórica mediante la aparición de alineaciones de fosas para el cultivo de la vid, que, en principio, se remontarían a la época romana. 

Fosas excavadas alineadas para el cultivo de la vid

 

 

Se observan estructuras de planta rectangular excavadas en la roca, que mantienen unas dimensiones más o menos constantes, formando alineaciones paralelas en sentido noroeste-suroeste. Hasta el momento han sido excavadas 106 estructuras.

CERRO DE JUAN MANCAS:

Próximo a “Los Cortijillos”, en este cerro, además de las tégulas y trozos cerámicos que se vienen repitiendo en todos los yacimientos, han aparecido ladrillos semicirculares de 5 cm. de grosor y 16,5 cm. de radio utilizados en su día para la construcción de columnas, restos de vidrio aparecieron igualmente en la zona.

LA HERRIZA:

(Zona oeste de la Laguna Salada). A orillas de uno de los caminos de la finca que va bordeando el vaso lacustre han sido trasladados una piedra de molino, la basa de una columna y varios sillares; uno de ellos presenta adosados, por una de sus caras, ladrillos de cuyo centro parte un haz radiado. La T.S.H. clara también hace acto de presencia en el lugar. Es este uno de los yacimientos de más entidad del municipio durante la época bajo imperial junto a los de La Doctora y La Torca.

CERRO DE LA VIRGEN:

 En la actualidad corona la cima de este cerro los depósitos de abastecimiento de agua para la población. Cuando se procedía a la construcción de los mismos, objetos cerámicos aparecían por doquier abundando las  ánforas que, recuperadas intactas, pasaban a manos de los obreros que las encontraban. Los más sensibles se preocuparon de conservarlas trasladándolas a sus viviendas donde las utilizaron de diversas formas (decorativas, tiestos, etc.

En su momento (1966), el yacimiento no fue denunciado para evitar la posible paralización de las obras. Los depósitos se construyeron unos metros al oeste de su primitiva proyección para evitar la boca de una galería, aún visible, que tiene planta de segmento circular de 2,5 m. de cuerda y 1,5 m. de flecha y unos 3 m. de profundidad, perdiéndose dirección E. en forma de galería subterránea. La colmatación de piedras en el fondo impide un análisis más detenido, aunque probablemente sea el horno de un alfar a juzgar por la cantidad de material cerámico defectuoso que se ha encontrado también en las inmediaciones.

Principalmente, aunque la tipología del material no es muy variada, sí lo es abundante, destacando las ánforas, ollas, cazuelas y vasos, con menor representación de cuencos y platos. La mayor parte de los trozos recogidos pertenecen a ánforas (bordes, asas o paredes y por su tamaño algunos pueden ser orzas)7. A juzgar por el material recogido en la cima del Cerro de la Virgen, la ausencia de terra sigillata, así como cerámica ática o precampaniense vienen a marcarnos su cronología entre los siglos II-I a. de C.)

Por su parte, en la falda de la ladera oeste del Cerro de la Virgen fue puesta al descubierto una necrópolis a finales de los años cincuenta. Las tégulas eran extraídas prácticamente integras. Trazando un eje desde dicho punto a “Los Castillejos” y ocupando la media luna que describe con el actual cementerio municipal, cuando se procedía a la construcción de la carretera que circunvala el pueblo (1959) y hoy Autovía del 92, alarmaba la cantidad de sepulturas de tégulas que los obreros y máquinas sacaron a la luz, presentando todas ellas, según información de testigos presenciales, idénticas características: varias tégulas apoyadas entre sí formando un prisma triangular y en su interior los restos del difunto, la mayor de las veces acompañado de ajuar funerario.

De una de estas tumbas y casi intactos conservamos dos objetos cerámicos; un “bol” y un “plato”8 de sigillata sudgálica lisa. El sello del bol es ilegible, en el del plato se puede identificar el nombre del taller que lo fabricó: “"OFGERM”.9

La mayoría de los asentamientos relacionados página atrás tuvieron ocupación durante los siglos I-IV d. de C. Sin embargo, las primeras ocupaciones bajo dominio romano se sitúan en los siglos II-I a. de C., coincidiendo con los inicios y desarrollo de la conquista de estas tierras por Roma. A dicha época pertenecen los yacimientos situados en el paraje Los Prados, Carretera de Los Carvajales y Cerro de la Virgen, en los que hace acto de presencia la cerámica campaniforme y la común iberoromana.

Observando la localización de estos yacimientos sobre el mapa vemos como estas villae se van situando en torno a tierras muy productivas, intensificándose especialmente en las zonas de La Torca y La Herriza, a ambos márgenes de La Laguna Salada; lo que no es óbice para que otros muchos asentamientos se vayan distribuyendo por el resto del actual término municipal, lo que nos permite afirmar una ocupación casi total del mismo durante el Alto y Bajo Imperio, (siglos I-IV) a juzgar por el análisis del material de superficie que han aportado dichos yacimientos.

Por otra parte, si bien la zona presenta características muy propicias para la explotación agrícola del terreno y es indudable que se cultivó ampliamente, no hay que olvidar la importancia de la “Laguna Salada de Fuente de Piedra”, cuya sal --riqueza de primer orden para los romanos--, benefició el Imperio y, con posterioridad, otras culturas.

Fue tan importante el aprovechamiento de la sal de la Laguna que se construyó una vía alrededor de ella que enlazaba a su vez a los múltiples yacimientos de su entorno.10

Curiosamente, de esta vía que discurría alrededor de La Laguna aún se conserva un vado romano, el único del que sepamos que existen restos en toda la provincia de Málaga. Se sitúa junto al Cortijo de La Rábita, en su zona Sur, sobre el arroyo de Las Tinajas. Lo que aún puede apreciarse son dos enormes bloques pétreos en piedra caliza de buena calidad, tallados al parecer por sus seis caras (al menos, con seguridad en 5 de ellas). Las dimensiones de estos bloques son de 1,20 m. por 0,45 m. aproximadamente. En la zona terminal del que está  situado hacia el norte se observa el arranque de una calzada de piedra, que tiene la cara exterior bastante plana, siendo todas ellas de tamaño medio, según se puede observar a pesar del deterioro sufrido por el conjunto. El bloque sur está un poco desplazado. Pensamos que el vado debió contar al menos con un tercer bloque en línea con los anteriores, hacia el Sur, y otros tres emparejados hacia el Oeste. Pertenecía a un ramal que partía de la vía romana que rodeaba a La Laguna, a la altura del Cortijo de La Rábita, y que se dirigía  a la zona de Campillos.

La zona próxima a La Laguna era recorrida también por una importante vía que unía Antequera y Sevilla (Antikaria e Hispalis). Esta vía se refleja en fuentes como el “Itinerarium Antoninum” y el “Geógrafo Anónimo de Rávena”, siguiendo el siguiente orden:

ITINERARIO DE ANTONINO11

410.3 Hispalis.       m.p. VIIII

      4 Basilippo       m.p. XXI

411.1 Carula           m.p. XXIIII

      2 Ilipa               m.p. XVIII

      3 Ostippo         m.p. XIIII

412.1 Barba            m.p. XX

      2 Antikaria       m.p. XXIIII

      3 Ad Gemellas  m.p. XXIII

 

GEOGRAFO ANÓNIMO DE RAVENA

316.IV.45.11 Hispalis

               13 Basilippa

               14 Usone

               15 Olipium

               16 Osipon

               17 Urgapa (Fuente de Piedra)      

              18 Antigaria

               19 Rataspen

 

En el Geógrafo de Rávena, la mansión de Barba se omite, y en su lugar, entre Osipón (la Ostippo del Itinerario, hoy Estepa) y Antigaria (Cercanias de Antequera), se cita una población llamada Urgapa. Esta Urgapa, pensamos que es distinta de la mansión Vizcaone del Itinerario, situado en la via de Corduba a Cástulo, pero que se identifica con la Urgao citada por el historiador romano Plinio. Esta ciudad la localiza este autor entre el Baetis (Guadalquivir) y la costa, dándole el sobrenombre de Alba. Este nombre de Alba, procede sin duda de “album” y su significado es blanco/a. Es indudable que el apelativo Album fue motivado precisamente por el color de la sal de las salinas de Fuente de Piedra, y la localización de esta mansión debería hacerse por tanto, en los alrededores de La Laguna, más concretamente en la zona comprendida entre La Torca y La Mina.

La arqueología poco nos puede aportar para el estudio de la historia de La Laguna, pues no se ha efectuado ningún tipo de excavación dentro del término municipal, aunque si en las proximidades, en las llamadas termas de Sierra de Yeguas. No obstante, es sintomático, como hemos visto, la profusión de yacimientos alrededor de la Laguna. En algunos de estos yacimientos hemos detectado hallazgos de ladrillos semicirculares (hipocaustum), con evidentes señales de quemado, lo que nos hace pensar en la existencia de hornos. Estos hornos, muy posiblemente se dedicaron a un proceso de aceleración de la evaporación del agua, en una industria de salazones de carnes o de pieles, más que a unas termas.

El único indicio cronológico global, y con todas las reservas que ello implica, lo podemos encontrar en el monetario recuperado. Hemos detectado en colecciones particulares unas 70 monedas de distintos yacimientos del término municipal, con las cuales podemos aventurarnos a sacar algunas hipótesis respecto a la cronología de los hábitats de época romana en los alrededores de La Laguna.

Las monedas íberorromanas y romanas halladas en yacimientos situados en las inmediaciones al vaso lacustre son las siguientes:

       MONEDAS ÍBERORROMANAS

Ceca de Málaca .................... 1

Ceca de Acci ........................  1

Ceca de Emérita ................... 1

 

MONEDAS ROMANAS

Época republicana. (As)  …...  3

Tiberio (denario)  .... ... ... ... .   1

Claudio I   .... ... ... ...  ...  ..... .   5

Nerón   ... ... ... .... ... . …. .....    2

Septimio Severo   .......... ..   ...   2

Galieno    ...... ...  ... ... ... ... ..… 1

Claudio II    ....... .... ..... .... .     4

Quintillus ... ....... ........ .. …..    2

Aureliano … .... ...... ... .... .... ..  3

Maximiano I    ..... ...  ... ..,.. .  .. 6

Majencio     ...  .....  ..... ... . .. ...  2

Constantino “El Grande”… ... 10

Crispo     ..... ... ...  ....... ..... ... .. 4

Constancio II   .. ... ...... ... ... .  10

Decentius    .... ... ... .... ... ........ 6

Juliano II “El Apóstata”  ..  .. -. 4

Valentiano    ..... .... ...... ....  .. .. 1

Graciano    .... ...... ...... ..... ....... 1

 

    Total  ........................................  70

 

En primer lugar podemos apreciar la práctica ausencia de monedas ibéricas. Sólo han aparecido tres de ellas y con una dispersión de dos yacimientos. No obstante, llama la atención la rareza de las cecas representadas (Emérita y Acci).

En cuanto al resto, las gráficas que se obtienen son normales, teniendo en cuenta el poco número de piezas contabilizado. Hay que señalar que destaca, como en todas partes, la abundancia del monetario de Constantino “El Grande” y Constancio II, fenómeno que nos marca una época de inflación ya bien conocida por el estudio de la circulación monetaria en otras zonas.

En el cuadro que presentamos más abajo observamos un vacío desde mediados del siglo I d. de C. a finales del II d. de C. (Alto Imperio), que puede responder a un abandono del aprovechamiento de la sal de La Laguna para, a partir de entonces, reactivarse la explotación salinera  en constante  ascenso durante los siglos III-IV (Bajo Imperio).

                  Hasta 41 d. C.  =   8 monedas

del   41 al   68  =  14

del   68 al   96  =    0

del   96 al 192  =    0

del 192 al 260  =    6

del 260 al 294  =  36

del 294 al 324  =  24

del 324 al 408  =  48

 

   Ascenso que llega de la mano de una fuerte ruralización provocada por las crisis socio-político-económicas del período conocido como Anarquía Militar (235-268), de forma que los centros de producción pasan de la ciudad al campo (villae) imponiéndose un régimen político autárquico y económicamente cerrado en la distribución de los productos. La triada mediterránea (trigo, vid y olivo) se produce y elabora en las “villae” por lo que es común encontrar restos de almazaras y molinos (piedras de prensado, bases, etc.) en estos yacimientos, los cuales nos informan de su enorme actividad durante el Bajo Imperio.12

 

Por su parte, las salinas continúan su alta y solicitada producción siendo quizás la industria de salazón la que mejor soportó la crisis del siglo III13 y que se confirma en Fuente de Piedra a partir de los resultados obtenidos en dicha gráfica.

Pero no sería la sal la única riqueza que los romanos extrajeran de la Laguna: el flamenco, especie que tanto alarma hoy a biólogos y ecologistas por estar en peligro de extinción en la zona, consecuencia del deprimente estado en que se encuentra su hábitat, y que ha requerido la urgente intervención del Estado, fue igualmente apreciada por los romanos, pero con otros fines: gastronómicos. Cecilio García de la Leña, en sus Conversaciones Históricas Malagueñas ya citadas anteriormente, nos dice:

“Et Schythicre Volucres, Phoenicopterus ingens, que nuestro anotador Diego López traslada flamenco, y el comentador Farnabio añade, que la llama así por el color púnico, o de sangre de sus plumas. es ave hermosa del tamaño de una paba, y algo mayor que la cigüeña; su pico más corto, encorbado y roxo, la parte superior muy gruesa y  áspera por unos bultillos que tiene: las plumas son grandes, blancas por el lomo y cuello, pero lo demás del cuerpo, pecho, vientre, pico, por baxo de las alas, y piernas de color purpúreo o de sangre, que la hacen hermosísima y vistosa: las piernas muy altas y delgadas, mayores que los de la cigüeñas. Los romanos la tenían por un gran regalo, y en especial sus lenguas, que les era un plato muy esquisito, compañero de los faisanes como se ve en dicho poeta satírico.”14

O como víctimas de inmolación, según leemos en Suetonio:

“Los ciudadanos más ricos se disputaban con tenacidad las funciones de este sacerdocio, objeto de toda su ambición. Las víctimas que se inmolaban a este dios eran flamencos, pavos reales ...(sic)... y cada día una especie diferente”.15

Hasta aquí hemos visto dónde se asentó la población en aquel tiempo, cuáles fueron los materiales empleados para la construcción de sus viviendas o necrópolis, qué ajuar funerario utilizaron, etc. Recreemos con todos estos datos como era la vida entonces.

 

 

Fragmento de “Historia Temática Villafontense”

Capítulo.- EDAD ANTIGUA:

Período Romano

por Francisco Muñoz Hidalgo

(Obra en composición)

 

 

 

1.- MORALES, Ambrosio de: Descripción de España. Fol. 130 y GARCIA DE LA LEÑA, Cecilio: Conversaciones históricas malagueñas. págs. 140-141.

2.- Marco Ulpio Trajano, primer emperador de origen provincial, nacido en Itálica (prov. de Sevilla) el 18/09/53 y muerto el Selinunte (Cilicia).

3.- ARRANZ, J.L.; “Fuente de Piedra”, en diario Sol de España, 18/07/1982.

4.- Itinerarium Antonino, 411, 3-412,2. Geógrafo Anónimo de Rávena, 316.IV.45.11-18.

5.- SERRANO RAMOS, E. Y ATENCIA PÁEZ, R.: Inscripciones latinas del Museo de Málaga. Madrid 1981, pág. 53, insc. Núm. 54. Consideran sin embargo ambos autores el Ara sin procedencia, no obstante, su localización y procedencia queda confirmada en “Diput. Prov. Sala Temboury. Carpeta: Fuente de Piedra”, sobres 1.Arq. 55.1.1 y 55.1.2.

6.- Praefericulum: Especie de vaso sagrado. Pátera: Vaso ancho de poco fondo utilizado para sacrificios. Culter: Cuchillo de pala ancha, utilizado en los sacrificios.

7.- RECIO RUIZ, Op. Cit. pág 548.

8.- El bol responde a la forma Dragendorf 279 y el plato a Dragendorf 18.

9.- Sabemos que esta pieza fue trabajada en Marsella y que el taller que la fabricó mantuvo su industria desde el año 31 al 70 de nuestra Era..

10.- GOZALBES CRAVIOTO, C. Y MUÑOZ HIDALGO, F.: “Fuente de Piedra: la vía romana de la sal”, en revista Jávega núm. 53. Málaga 1986, págs. 20-23.

11.- Nota del autor: m.p. = mille passum = 1 milla romana =  1.480 m. La numeración romana al margen de cada ciudad indica la distancia en millas respecto a la que le precede.

12.- FERNANDEZ UBINA, José.: “Sociedad y Economía en la Bética del siglo IV”, Jávega. Nº 8. Málaga 1974, págs. 14 y ss.

13.- Ïbidem, pág. 14.

14.- Refiérese a la Sátira XI de Décimus Junius Juvenal, poeta satírico romano que criticó en su obra a la sociedad de su tiempo.

15.- SUETONIO, C.: “Los Doce Césares”. Bibl. De la Historia. Nº 12, Madrid 1985.

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