Ranos 54-55
Ranos 54-55

FUENTE DE PIEDRA

 

Lugares con Historia

21

EL PALACETE

DEL

CONDE DEL CASTILLO DE TAJO

El título de Conde del Castillo de Tajo, tiene sus orígenes en el apellido MANSILLA, de la casa de Antequera. Casa que emparentó con las de Lasso de Castilla, Chacón, Maldonado, Rojas, Diez de Tejada y otras de notoria nobleza. De ellas descienden los Condes del Castillo de Tajo, cuyo apellido es Mansilla Lasso de Castilla.

 

Entre sus posesiones, el condado tenía varias capillas, algunos vínculos y mayorazgos y el patronato de la iglesia y convento de Padres Trinitarios de Antequera, lo que explica que en Fuente de Piedra la iglesia estuviese servida desde sus inicios por padres trinitarios como más adelante veremos.

 

La Casa-Palacio del Conde del Castillo de Tajo, ubicada en pleno casco urbano, se sitúa a unos 150 m. al sur del Ayuntamiento. Orientada su fachada hacia el mediodía presenta un aspecto sobrio, resultado final de toda una serie de adaptaciones que respondieron a las necesidades socioeconómicas de cada uno de los momentos en que éstas se llevaron a cabo.

 

No vamos a entrar en aspectos técnicos, ya expuestos en otra parte, pero sí diremos que actualmente el conjunto se ha visto mermado en su extensión por dos motivos:

 

a) Enajenación parcial del patio situado a oriente, donde se ubicaba el molino de aceite.

 

b) Expropiación de un tercio de su frondoso jardín que precede la entrada, argumentándose para dicha expropiación el ensanchamiento de la vía pública.

 

El conjunto --cada vez más en ruina--, aún conserva el airoso mirador-torre, símbolo del condado, y su fino balconaje.

 

Aunque desconozcamos el año exacto de su construcción, sabemos que se encontraba edificado a finales del siglo XVII, y muy probablemente fuese levantado a mediados del siglo anterior en su aspecto original. Sabido es que los Condes del Castillo de Tajo estuvieron muy vinculados a Fuente de Piedra, donde ya poseían tierras de cultivo cuando el pueblo aún era un arrabal de Antequera; circunstancia que nos invita a creer que ya a mediados del XVI, coincidiendo con el nacimiento del pueblo actual, los ascendientes de los más tarde conocidos como Condes del Castillo de Tajo levantaron su palacete veraniego en Fuente de Piedra y, posteriormente, éste fue ampliándose y adaptándose a las necesidades de cada momento como apuntábamos más arriba.

 

Datos más concretos, los tenemos ya en 1723, según consta en el folio 376 del Protocolo de Padres Trinitarios de Antequera que dice:

 

"El 17 de Enero de 1723, murió en este nuestro convento del P. Fray Juan de la Purificación, religioso sacerdote y profeso de nuestra Sagrada Religión, natural de esta ciudad, de cuarenta años y de hábito veinticuatro, fue religioso de amable condición y de caritativo genio, observante de los tres votos esenciales. Asistió muchos años en el lugar de FUENTE DE PIEDRA, donde consiguió muchas limosnas para este convento y miró siempre por sus adelantos. Padeció por espacio de tres años un penoso accidente de orina, que habiéndole formado una úlcera e inflamación interna, le quitó la vida habiéndose dispuesto como verdadero religioso, y hecho una confesión general para recibir los santos sacramentos. Fue enterrado su cuerpo en el terrizo de la bóveda de la Iglesia, al lado de la epístola, en la segunda sepultura, arrimada a los nichos."

 

Dado que el apellido MANSILLA, ascendiente de los Condes del Castillo de Tajo, tuvieron el patronato de la Iglesia y Convento de Padres Trinitarios de Antequera, éste debió ser el motivo por el que el Lugar1 de FUENTE DE PIEDRA fue asistido por Padres Trinitarios y que fuesen los Condes del Castillo de Tajo, por su vinculación con el pueblo, los responsables de que ocurriese así.

 

A finales del siglo XVIII volvemos a encontrar nuevos datos de la relación existente entre los Condes del Castillo de Tajo y Fuente de Piedra. Consecuencia de las epidemias de “tercianas” y “cuartanas” que afligían a la población asentada en el arrabal, el Conde del Castillo de Tajo, a la sazón concejal de la Ciudad de Antequera, de la que dependía entonces Fuente de Piedra, expuso la lamentable situación que se vivía en ella, quedando reflejada literalmente en el Acta Capitular celebrada el 13 de Abril de 1792, en estos términos:

 

 

"SR. CONDE DEL CASTILLO DE TAJO.- El Sr. Conde del Castillo de Tajo dice que con el conocimiento que tiene de aquella Población de más de cuarenta años hasta ha conocido la decadencia tan grande que hay en aquel vecindario por la epidemia de Tercianas y Cuartanas por los muchos vecinos que ha conocido morir allí¡ y hoy se halla en una decadencia tan grande, que la tercera parte no son hijos de aquella Población, pues todos los más son forasteros del marquesado de Estepa y Campillos, que estos se componen de Ganaderos, por lo que no contribuyen a esta Ciudad por estar atendidos a un salario y una Hatería que les den sus Amos, y que ha conocido el que habla, labradores de ocho y diez Yuntas en aquella Población y que en el día no hay siquiera una yunta de Ganado Vacuno, que ha conocido de cinco y seis Pares de Mulas labradores, y que hoy es muy corto el número de ellas, pues el que más tiene dos yuntas de mulas, que serán hasta el número de dos o tres hacendados por lo que se hace juicio ing...(ilegible)... infelices no podrán contribuir a esta obra más que con el Porte de algunos materiales que se acarreen para ello; y en cuanto a la Fuente que se halla en la situación está más baja que el Prado que está en medio del Lugar donde están aquellas Aguas encharcadas. El Prado se ha extendido a cerca de la Fuente y percibe hoy en el día el Agua mal gusto, y que los más de los vecinos van por el Agua a un Pozo que tiene en su Hacienda el que habla. En quanto a la proposición del Señor D. Joaquín de Urive de dar algún terreno del Prado que está sin juncos hay el inconveniente que es donde se ponen las eras para sacar los Granos de aquella Población y ser el abrevadero que tiene para sus ganados, para que entren y salgan a los aguaderos, que así es su dictamen se informe al Sr. Intendente donde dimana la orden se saque del caudal de Propios para socorrer una necesidad tan publica y este es su voto".

 

El Sr. Conde del Castillo de Tajo puso el pozo de su palacete a disposición de los habitantes del Lugar al estar contaminadas las aguas de la "fuente de la piedra" por falta de corriente. Y sería injusto no aprovechar este momento y no dejar constancia del apoyo que el Sr. D. Vicente Casasola, también concejal antequerano --al que en su momento le dedicaremos la atención que merece--, igualmente vecino muy vinculado al municipio que, igualmente, intervino enérgicamente en favor del arreglo de la "fuente de la piedra" y saneamiento del Lugar

 

Décadas más tarde, el Conde del Castillo de Tajo se prestó nuevamente a socorrer a la población de Fuente de Piedra con motivo del terremoto que asoló a las provincias de Málaga y Granada el día de la Natividad del Señor del año 1884. Consecuencia del seísmo, el pueblo sufrió graves destrozos, y entre los edificios más afectados estaba la Iglesia, que amenazaba ruina,2 por lo que se hizo necesario trasladar todos los enseres y practicar el culto en la casa-palacio del Conde del Castillo de Tajo, que cedió uno de los salones de su mansión para que se oficiase misa hasta la reconstrucción del actual templo-parroquial que fue bendecido y abierto al culto en 1889, quedando constancia de ello, entre otros documentos, a través de la lápida conmemorativa que se encuentra en el cancel de iglesia y que llegó con dos años de retraso  y dice así:

 

"A las nueve de la noche el día de la Natividad de N.S. Jesucristo, el año 1.884 sintiose un espantoso terremoto en esta Villa de Fuente de la Piedra y la Iglesia quedó totalmente inutilizada amenazando ruina inminente siendo preciso cerrarla después de trasladar la parroquia a la Casa Palacio del Excmo. Señor, Conde del Castillo de Tajo; galantemente cedida para este religioso objeto. Merced al eficaz auxilio de la caridad que en España y otros nobles países se levantó espléndida para socorrer la tierra de Granada y Málaga azotada por aquella desdicha, el Comisario Regio Excmo. Señor Duque de Mandos reconstruyó este templo parroquial en el reinado de Don Alfonso XIII, y lo bendijo a diecinueve días del mes de octubre de 1.889, el Excmo. e Ilmo. Sr. Dr. Don Marcelo Spínola y Maestro, Obispo de la Diócesis; celebrando la primera misa el Ilustre Sr. Don Antonio Durán Jaramillo, Canónigo de Córdoba y antiguo Cura de esta feligresía, siendo Alcalde primero. Don Juan Fernández Pachón y Secretario del Ayuntamiento Don Antonio Luque París. El muy Ilustre Municipio acordó esculpir esta inscripción a mayor gloria de Dios Honor y Alabanza de María Santísima de las Virtudes, nuestra patrona y para perpetuar tan fausto acontecimiento, a 30 de Julio de 1891."

 

Por tanto, la bendición e inauguración del reconstruido templo tuvo lugar el lluvioso sábado 19 de Octubre de 1889. Al respecto, la Crónica Diocesana recogía el evento que fue publicado el 13 de Noviembre de 1889 y del que destacamos lo siguiente:

 

"... S.E., (refiérese al Sr. Obispo D. Marcelo Spínola) después de descansar algunos momentos en la casa del Excmo. Sr. Conde del Castillo de Tajo, donde se hospedó, procedió a bendecir el nuevo templo con arreglo al Ritual Romano, celebrando la Misa el M.I. Sr. Canónigo de la Catedral de Córdoba D. Antonio Durán Jaramillo, pero la lluvia no permitió se verificase la procesión, que con el Santísimo Sacramento debía hacerse desde la casa del Sr. Conde del Tajo, quien bondadosamente había cedido para que sirviese de Iglesia, mientras otra no se edificase, uno de los salones bajos de su grandiosa morada, y el acto hubo de aplazarse... (sic)... S.E. inmensamente regocijado al ver cumplido uno de los deseos más vivos de su alma, tuvo palabras de gratitud y bendición para todos los que han contribuido a que sobre las ruinas de la antigua Iglesia se alce otra, y muy especialmente para el Sr. Alcalde y autoridades, para el Conde del Tajo, que por tanto tiempo ofreció albergue al Dios del Tabernáculo, para el Sr. Durán...(sic)... agradecido a las atenciones que se le prodigaron por toda clase de personas, y particularmente por las autoridades y los Condes del Tajo..."

 

Sin embargo, pocos años más tarde, a principios de siglo XX, no sabríamos decir cómo ni porqué‚ los Condes del Castillo de Tajo vendieron su Casa Palacio, pasando a ser conocida popularmente en el pueblo como "Casería de las Pininas", mote o alias de los compradores del edificio, que lo mantuvieron en su poder hasta finales del pasado siglo.

 

Dada la escasez de patrimonio histórico arquitectónico existente en Fuente de Piedra, teniendo como precedente la desaparición de la Casa-Palacio del Marquesado de Fuente de Piedra, desaparición también de la Casería de Pardo Casasola y quedando sólo en pie la Casa-Palacio de los Condes del Castillo de Tajo, --cada día en estado más ruinoso--, entendemos que sería un error lamentable e irreversible el que dicho edificio no sea adquirido por la Administración Local para ubicar en ella, Escuelas Taller, Biblioteca, Archivo, Sala de Conferencias, Museo Etnográfico, Biológico, etc. Su adquisición sería muy positiva en los aspectos histórico, social, cultural, turístico y económico. Y sin duda, todo ello redundaría en beneficio de la población.

 

 

Fragmento de “Historia Temática Villafontense”

Capítulo:  LUGARES CON HISTORIA:

El Palacete del Conde del Castillo de Tajo”

por Francisco Muñoz Hidalgo

(Obra en composición)

 

 

 

 

 

(1) Lugar, en geografía se refiere a una aglomeración secundaria de un municipio menor que una villa y mayor que una aldea. La mayoría de los autores que en los siglos XVII y XVIII al referirse Fuente de Piedra, preceden este nombre del término LUGAR.

 

(2) Tras la gestión de La Laguna por los galos (1870-1880) a través de la Societé des Salines et Terrains du Fuente-Piedra, ésta pasaba el 30/07/1880 a manos de la llamada Compañía Agrícola Salinera de Fuente de Piedra, que cinco años más tarde (01/01/1885) empezaría a levantar el complejo arquitectónico industrial en Los Juncares (Viviendas para empleados, Almacenes, Despacho, etc.) contando con la supervisión del director facultativo D. Laureano Calderón y el ingeniero D. Julio Groján. Estos llegaron al municipio a primeros de año y tras ser invitados por la autoridad municipal para que valorasen la situación en que había quedado el templo tras el terremoto de dias antes (24/12/1884), dictaminaron grave peligro para el vecindario, lo que motivó el traslado de los enseres y el cierre del edificio.

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