Ranos 54-55
Ranos 54-55

FUENTE DE PIEDRA

Momentos Históricos

29

LA GUERRA CIVIL EN FUENTE DE PIEDRA

(1936-1939)

Aunque la Guerra Civil española se inicia el 18 de julio de 1936, la tensión se llevaba viviendo mucho tiempo antes. Se palpaba en el ambiente y la inseguridad era la tónica general. Hechos lamentables y vergonzosos no cesaban de producirse tanto en el bando nacional como en el  republicano.

No vamos a retrotraernos muy atrás en el tiempo. Pero como hay que empezar en algún momento, hemos considerado oportuno hacerlo en uno de los hitos más significativos de la historia que nos ocupa, ocurrido exactamente a un par de meses vista del inicio oficial de la contienda. Veamos que pasó:

Es miércoles, 13 de mayo de 1936, bien avanzada la mañana, sobre el mediodía, un grupo de personas entra en el templo y empieza a destrozar los enseres que encuentra a su paso. La talla de la Virgen de las Virtudes, obra de Andrés de Carvajal,1 --de la que ya hemos dado cuenta en otros capítulos--, según el testimonio de testigos presenciales, es subida a una carreta junto a otros ornamentos y enseres religiosos, trasladados a Los Castillejos y allí rotos o quemados. El desastre no fue mayor gracias a que se tuvo noticia reservada la tarde anterior a los hechos, de lo que iba a ocurrir al día siguiente y esa misma noche algunas imágenes y otros bienes fueron trasladadas del templo a casas particulares, salvándose así de la quema.

El sábado, 18 de julio de 1936  se produce el golpe de Estado que desemboca en una guerra civil que terminaría con la derrota de la II República y el establecimiento de la dictadura del general Franco.

En el bando nacional el poder quedó en manos de un grupo de generales que, siguiendo las propuestas del general  Mola, establecieron un estado autoritario y militarizado. En el bando republicano el gobierno de la República perdió el control de la situación y el poder real quedó en manos de comités obreros organizados por partidos y sindicatos, no sometidos a ningún tipo de poder centralizado.

En los momentos previos a la guerra y los inmediatamente posteriores a la ocupación del pueblo por las fuerzas nacionales, hubo una enorme represión por parte de ambos bandos. Bajo el dominio republicano los grupos que sufrieron la violencia fueron especialmente los sacerdotes y las clases adineradas. La represión, tras la ocupación por los rebeldes se dirigió esencialmente contra los militantes obreros y campesinos, bastante organizada y controlada por las autoridades militares; lo que no impidió que falangistas descontrolados protagonizaran excesos de todo tipo.

Las tropas rebeldes llegan a Fuente de Piedra la madrugada del miércoles 12 de agosto de 1936. Apenas han transcurrido tres semanas desde que se produjo la sublevación militar y durante este breve período, los vecinos se habían organizado para hacer frente a la guerra y la carestía. Para ello se constituyó la Comisión del Frente Popular y el Comité Permanente, formado por Francisco Leiva Mora, José Leiva Acuñas, Manuel Luque Trujillo, Francisco Gámez Ruiz, Juan Acuña López y Juan Leiva Mora; y como Inspector de Milicias se nombra a José Aulet Thomas.

Este Comité se encarga de mantener el orden, incautar bienes, organizar el trabajo, abastecer a la población,2 que aumenta considerablemente con la llegada de refugiados de los pueblos próximos, lo que provoca que el Sindicato de Trabajadores de la Tierra incaute las tierras de propietarios que, por no dar trabajo a los obreros, habían dejado perder la cosecha. El Comité expropia ganado, grano, aceite, dos coches y un camión en las casas particulares y de labor de ocho familias propietarias de Fuente de Piedra y en una de La Roda; y, para redistribuir los alimentos entre la población crea un economato en el edificio de la Iglesia y un sistema de vales con el que acceder a los productos de primera necesidad.

El control de las milicias y la guardia municipal queda a cargo de José Aulet Thomas, el cual mantuvo una tensa relación con el alcalde republicano Manuel Pérez Montesinos. Tanta fue la tensión que la cuerda terminó por romperse, provocando la destitución del alcalde.

Los recursos armamentísticos eran muy precarios, sólo disponían de algunas escopetas de caza, requisadas por las milicias en las casas de otros tantos propietarios, ocho fusiles y varias bombas de mano que el inspector Aulet trajo de Málaga. Las escopetas apenas servían para disparar y si lo hacían sobre la aviación franquista que sobrevolaba el pueblo lo hacían sin peligro alguno; las bombas de mano, que estaban custodiadas en el edificio del Ayuntamiento, no llegaron a usarse y, cuando se produjo la ocupación fueron entregadas al oficial franquista que entró con las tropas.3

Los días previos a la ocupación se produjeron algunos bombardeos durante la noche. Una de las bombas calló cerca de Los Castillejos y el autor de su lanzamiento fue Joaquín García Morato, considerado un as de la aviación y el mejor piloto del bando nacional. García Morato pilotaba aquella madrugada del martes 4 de Agosto un Nieuport 52,  que partió de Córdoba, ciudad a la que prestó protección a las 00:55 horas, pasando a las 02:10 horas al bombardeo en picado de  Fuente de Piedra y el reconocimiento de Castro del Rio y Espejo antes de volver a su base, según reza en su cuaderno de bitácora o diario de a bordo.4

Decíamos que la relación entre el Inspector de Milicias Sr. Aulet, y el Alcalde republicano Sr. Pérez Montesinos no eran muy buenas. Uno de los enfrentamientos que minó la relación Alcalde-Inspector de Milicias fue la negativa del máximo edil de entregar a una patrulla procedente de Málaga, a varios vecinos, propietarios terratenientes,5 para su traslado, según había ordenado el inspector Aulet. El alcalde salió al frente en defensa de los vecinos asumiendo la responsabilidad de las acciones de estos terratenientes. Responsabilidad que José Aulet exigió en documento firmado que, finalmente, le costó el puesto al alcalde.

Días antes, con la represión republicana se habían producido incautaciones y requisas en domicilios, así como la detención de cinco propietarios5 que fueron más tarde puestos en libertad tras la entrega de cierta cantidad de dinero. Pero no hubo víctimas entre los vecinos de Fuente de Piedra. Hay constancia de la ejecución de al menos un desconocido, transeúnte, al que se acusó de espía. Cuando se hace memoria de los hechos ocurridos entre el 18 de julio (levantamiento) y el 12 de agosto (ocupación), en dos informes de la gestora municipal se documenta este hecho. En uno de esos informes se expone que se ejecutó a un desconocido y, en el otro, que fueron dos los ejecutados en el cementerio. Ambos informes culpan a José Aulet Thomas, José Oses Rebollo y Francisco Muñoz “El Chavo” de los hechos, precisándose que los dos primeros se encontraban huidos y el tercero, “El Chavo”, sentenciado. Sin embargo, en una tercera referencia a este hecho, no se alude a la acusación de espionaje sobre los dos desconocidos, siendo este asunto expresado en carta que la Alcaldía envía al Gobernador Civil de Málaga, un año más tarde, empleando los siguientes términos.6

“… entre los días 18 de julio y el 12 de agosto fusilaron los rojos a dos desconocidos, vagabundos, que deambulaban por las afueras y que al parecer eran de filiación marxista…”7

El 12 de agosto se produce la ocupación. El Parte de Guerra Nacional correspondiente a ese día, al referirse al Ejército del Sur, entre otras cosas dice literalmente:

“Una columna, al mando del general Varela, ocupó Fuente Piedra, Humilladero, Mollina y Antequera, derrotando a los elementos marxistas, que opusieron resistencia en Fuente Piedra y Humilladero y muy fuerte en Mollina, efectuando a continuación el envolvimiento de Antequera…”8

Efectivamente, la madrugada del 12 de agosto, a las cinco de la mañana, las tropas franquistas toman Fuente de Piedra y el general en jefe del ejército de ocupación de la villa de Fuente de Piedra, Rafael Rodríguez León, designó a los nuevos gestores del Ayuntamiento, que diez días más tarde serían ratificados en sus cargos. El acto tuvo lugar en el salón de actos de sesiones de la Casa Capitular y presidida por el comandante militar de la plaza Sr. Rodríguez León.9  Y ésta Comisión Gestora no tarda en imponer el nuevo régimen político, llevando a cabo su gestión durante poco más de medio año, hasta principios del año siguiente, concretamente hasta el lunes 25 de enero de 1937, en que será renovada.

Consecuentemente, fueron destituidos los anteriores gestores que al igual que los militantes y simpatizantes del régimen anterior, o sea, el republicano, huyeron abandonando sus propiedades. Por estas fechas los campos estaban prestos para la recolección y los terrenos propiedad de los republicanos se encontraban abandonados al igual que sus viviendas. El Ayuntamiento, para evitar la pérdida que supondría dejar la cosecha sin recoger, explotó dichas propiedades según queda recogida en acta capitular que dice:

“… Seguidamente el Sr. Alcalde manifestó que se hallaban en el campo cosechas abandonadas  aún por recoger pertenecientes a vecinos de este pueblo que habían huido sin dejar persona alguna que las representase y que dichos frutos de no proceder a su recolección inmediata se perderían sin beneficio de nadie causando con ello la pérdida consiguiente para la economía nacional, que había consultado el caso con el Sr. Comandante Militar de esta plaza y con su conformidad daba cuenta a esta corporación para que si así lo estima, acuerde la forma de evitar tales pérdidas.”10

        Decíamos que a partir del 12 de agosto del 36 los militantes republicanos huyeron  del pueblo y al igual que ocurría con sus tierras y cosecha, sus viviendas también quedaron abandonadas, por lo que se pensó en la posibilidad de rentabilizarlas poniéndolas en alquiler. El asunto fue tratado por la Comisión Gestora y expuesto en acta, mes y medio después de la acción llevada a cabo sobre las cosechas abandonadas. Dice así:

“… El Sr. Presidente dio cuenta del sinnúmero de viviendas que se hallaban abandonadas por sus dueños y sometida a la aprobación del consejo si procedía el arrendamiento de las mismas entre vecinos de la localidad, pues la mayoría de dichas casas pertenecen a elementos marxistas. Previo estudio de la antedicha propuesta se acuerda por unanimidad se proceda a su arrendamiento con carácter provisional  y que los fondos que se obtengan queden en depósito de esta Caja Municipal en tanto la autoridad Superior dé órdenes sobre este particular.”11

Sin embargo, los beneficios obtenidos por el alquiler no quedaron depositados en la Caja Municipal como se había reflejado en acta, sino que fueron gestionados por una Comisión Administradora, no dependiente del consistorio municipal, sino de la Segunda División del Ejército del Sur.

Decíamos más arriba que la Comisión Gestora impuesta por el Comandante Militar, Sr. Rodríguez León, el mismo 12 de agosto de 1936, día de la ocupación de la plaza de Fuente de Piedra, fue ratificada en sus cargos diez días más tarde y a primeros del año siguiente concretamente el lunes 25 de enero de 1937, renovados sus miembros, quedando a partir de entonces la Comisión Gestora formada por Diego Montero León, Joaquín Navarro Montero, Rafael Pardo Porras y Diego Reina Verdugo, todos ellos afiliados a Falange.12

Una de las primeras medidas que adoptó la nueva Comisión Gestora fue hacer nuevos cambios en el nomenclátor callejero. Si en 1931, con la II República subieron al callejero nombres como Pablo Iglesias, Avda. de la República o Joaquín Fernández, éstos desaparecen siendo ocupadas ahora por nombres de militares franquistas como General Varela (hoy Plaza de la Constitución), Sanidad Militar (Castillo), Calvo Sotelo (Manuel de Falla) Queipo de Llano (Picasso),  General Franco (Avda. de Andalucía) Maura Montaner (Los Solises), etc.

Al paso del tiempo la tensión fue relajándose al imponerse de forma inexorable la dictadura franquista y la vida seguir su curso bajo la dirección del nuevo régimen.

La financiación de la mayoría de las obras y otras actividades, así como de las peticiones provenientes del Gobernador Civil, se hacen con multitud de donativos de los que participaba el conjunto de la población, unos por convicción y adhesión al nuevo régimen, y otros por temor a ser señalados como simpatizantes de la República. Ejemplos de ello tenemos la suscripción de ayuda al frente de Motril en Mayo del 37, los donativos para las poblaciones pendientes de “liberar”, los donativos para el aguinaldo del soldado o para el vino del ejército, los donativos para el monumento al general Mola, etc. Incluso, llegan a la Comisión Gestora propuestas del Gobernador Civil como la de sostener con presupuesto municipal a las organizaciones juveniles de Falange. Para todo ello se habilitaron unos sellos (Algunos no válidos para el franqueo postal), pero que su adquisición suponía el desembolso de ciertas cantidades para contribuir a las distintas causas. De varios tipos son los signos emitidos por Fuente de Piedra, cuya mención al pueblo figura en cada uno de ellos junto al motivo de su puesta en curso (caridad, cocinas económicas, pro-municipio, 1ª aniversario de la “liberación”, etc.)13 

La beneficencia social estaba gestionada por la sección femenina de FET14 a través de un comedor subvencionado por el ayuntamiento. En este sentido, llama la atención el requerimiento del Gobernador Civil de extremar las precauciones sobre las personas que, provenientes de las zonas bajo control republicano, se prestaban para trabajar en la asistencia social, instando a llevar a cabo la debida depuración político-social de las mismas.15

Al escasear el monetario, se puso en circulación una tirada de monedas de cartón, que eran entregadas a los más necesitados para poder adquirir algunos productos de primera necesidad. 

Cartón-Moneda de uso provisional en Fuente de Piedra durante la Guerra Civil Española.

Posteriormente vendrían las llamadas Cartillas de Racionamiento, en la década de los cuarenta.

Ante la crisis económica estructural, marcada por el estraperlo y el alza fraudulenta de precios, fenómenos éstos de los que nos quedan testimonios documentales en el Archivo Municipal, la autoridad municipal se propuso la explotación de las salinas para lo cual, de nuevo, abrió una suscripción de donantes, entre los que participaron familias notables que, en su día, sufrieron incautaciones del extinto Comité.

La represión contra los vencidos, como se repite en tantos pueblos, se cobró la vida, el 16 de septiembre del 36 de dos personas y el 29 de abril del 37 de once, según los datos registrados en la sección de defunciones del Registro Civil. De esta forma, la primera represión hasta la entrada de las tropas franquistas deja dos víctimas registradas, siendo la segunda represión, tras el retorno de los refugiados y huidos a Málaga, la mejor documentada..

No obstante, por las notas y documentos de archivo en lo referido a la asistencia social, queda patente un elevado número de menores necesitados de dicha asistencia por ser huérfanos de padres, lo que hace suponer que éstos debieron perder la vida en la contienda bélica, ejecutados en otros municipios, o en la represión posterior.16

El 1 de Abril de 1939, oficialmente acababa la Guerra Civil Española. El último parte de guerra lo firmaba Franco sobre un folio con membrete del Cuartel General del Generalísimo – Estado Mayor, que decía.17

“En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos miliares. La guerra ha terminado.

El Generalísimo

Franco

Burgos 1 de abril de 1939”

        Sí, la guerra había terminado, pero a los horrores de los tres años de contienda habría que sumar las trágicas consecuencias derivadas de la misma que se prolongarían en los años siguientes: hambre, necesidades y otras muchas calamidades. Se vivía la posguerra. Pasados los años cuarenta, la situación tiende a mejorar ligeramente, aunque los puestos de trabajo no abundan y la fuerte nevada de la navidad de 1953-54, que quemó los olivos, provocó un éxodo masivo hacia Cataluña principalmente y, más tarde,  también allende nuestras fronteras. Bélgica, Francia, o Alemania, materialmente destrozadas tras la II Guerra Mundial absorben a los obreros que emigran buscando un futuro mejor.

Muchos vecinos, tras haber sufrido los avatares de la guerra, y sus más directas consecuencias, tuvieron que pasar por el doloroso trauma de abandonar su hogar; hicieron la maleta y con la familia abandonaron el pueblo que les vio nacer. Se iniciaba así una emigración que estadísticamente se resumía en unos simples dígitos y un leve análisis: durante dos décadas (1954-1973), el 30% de la población abandonaba el pueblo; pero, moralmente, ese 30% de la población recibía un duro golpe; dejaba atrás parte de su vida, de su gente, en definitiva, dejaba atrás sus raíces.

 

Fragmento de “Historia Temática Villafontense”

Capítulo.- MOMENTOS HISTORICOS:

La Guerra Civil en Fuente de Piedra (1936-1939)

Francisco Muñoz Hidalgo

(Obra en composición)

 

NOTAS:

1.- Para más información consúltese el tema Virgen de las Virtudes, en el apartado Escultura Religiosa y La Patrona en el bloque De Pedanía a Municipio.

2.- La población no deja de crecer con la llegada de huidos de Estepa, El Rubio, Puente Genil, Casariche, Pedrera, La Roda, etc., lo que supone un notable aumento demográfico.

3.- JUNTA DE ANDALUCIA: Mapa de Fosas de las víctimas de la Guerra Civil y Postguerra en Andalucía.- Fosa de Fuente de Piedra. "Contexto histórico".

4.- GARCIA MORATO, Joaquín: “Guerra en el Aire” Editora Nacional. Madrid, 1940, pág. 90

5.- Cuando en los documentos se hace referencia al término propietario, se pretende designar a persona rica o terrateniente.

6.- JUNTA DE ANDALUCIA: Op. Cit. Ibídem "Contexto histórico".

7.- Correspondencia Alcaldía de Fuente de Piedra dirigida al Gobierno Civil, datada el 28 julio 1937.

8.- Parte de Guerra, Ejército del Sur día 12 de agosto de 1936.

9.- El acto tuvo lugar en el edificio en que se ubicaba el Ayuntamiento, hoy parque y guardería infantil, a la sazón Casa del Pueblo, que pasó a manos de Falange de forma automática. Esto ocurría el 21 de agosto de 1936.

10 A.M.F.P. Acta Capitular sesión de 23 de agosto de 1936.

11 A.M.F.P. Acta Capitular, sesión de 14 de octubre de 1936.

12.- JUNTA DE ANDALUCIA: Op. Cit. Ibídem "Contexto histórico".

13.- Véase en el Nº 9 de la serie DOCUMENTOS las imágenes de los distintos efectos o signos emitidos al objeto de recaudar fondos para distintos fines.

14.- FET y de la JONS corresponde a las iniciales de Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista, único partido permitido durante el régimen franquista.

15.- JUNTA DE ANDALUCIA: Op. Cit. Ibídem "Contexto histórico".

16.- JUNTA DE ANDALUCIA: Op. Cit. Ibídem "Contexto histórico".

17.- Facsímil del último parte de guerra en la serie DOCUMENTOS, Nº 10.

Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio
© generacion-ranos54-55.com