Ranos 54-55
Ranos 54-55

FUENTE DE PIEDRA

 

Personajes con Historia

26

PERSONAJES CÉLEBRES QUE VISITARON Y CITAN EL PUEBLO EN SUS OBRAS

        Incluimos en este capítulo de Personajes con Historia a aquellos que, sin residir en el municipio, pues iban de paso, tuvieron la deferencia de citar en sus obras impresas aquello que de Fuente de Piedra atrajo su atención: la fuente y sus virtudes; la laguna, su sal y su flora y fauna; sus posadas, -al parecer miserables-; su tierra cargada de olivos; su gente, afable y atenta y así, otros muchos  aspectos que no pasaron desapercibidos a esos viajeros que desde el Renacimiento a los tiempos actuales no han cesado de visitar, por un motivo u otro, Fuente de Piedra y todo lo que su término municipal encierra.

        En un intento por seguir una línea cronológica, estos viajeros son presentados a continuación teniendo en cuenta el año que visitaron en lugar o, en su defecto, el de publicación de su obra y el siglo y movimiento cultural al que pertenecieron y les tocó vivir; lo que nos permite tener un conocimiento del lugar y su desarrollo a través del tiempo gracias a la visión e impresiones que Fuente de Piedra provocó en dichos viajeros.  

        Iniciamos esta serie de 26 personajes célebres, sin que estén todos los que son, ni sean todos los que están. No obstante, los que aquí presentamos abarcan casi todo el espectro de las ramas del saber y, por supuesto del sentir. Entre ellos tenemos viajeros románticos, dibujantes, historiadores, cronistas, arqueólogos, investigadores, ensayistas y humanistas, geógrafos, geólogos y agrónomos, biólogos, ecólogos y botánicos, presbíteros, arciprestes y canónigos, hidrólogos, enólogos y doctores en medicina, políticos y militares, académicos, profesores y catedráticos, escritores, poetas, místicos, periodistas y literatos, farmacéuticos, abogados, hispanistas, mineralogista, zoólogos, naturalistas y activistas medio ambientales. Una extraordinaria lista de profesionales que durante los últimos cinco siglos nos han regalado su saber y sentir respecto de Fuente de Piedra utilizando el estilo de su época, renacentista, neoclásico, ilustrado, romántico, realista, etc. He aquí cada uno de ellos.

Siglo XVI (Renacimiento)

  • 1.- Ambrosio de Morales
  • 2.- Teresa de Jesús

Siglo XVII (Barroco)

  • 3.- Alonso García de Yegros
  • 4.- Rodrigo Méndez Silva
  • 5.- Alfonso Limón Montero

Siglo XVIII (Ilustración)

  • 6.- Cecilio García de la Leña
  • 7.- Juan de Dios Ayuda
  • 8.- Pedro Gómez de Bedoya y Paredes
  • 9.- J. L. Alibert
  • 10.- Francis Carter

Siglo XIX (1ª mitad,  Romanticismo)

  • 11.- William Jacob
  • 12.- Washington Irving
  • 13.- Charles Rochfort Scott
  • 14.- Richard Ford
  • 15.- Robert Dundas Murray
  • 16.- Ildefonso Marzo y Sánchez
  • 17.- Miguel Lafuente Alcántara

Siglo XIX (2ª mitad,  Realismo)

  • 18.- Francisco Guillén Robles
  • 19.- Don Trinidad de Rojas y Rojas
  • 20.- Salvador Calderón Arana

Siglo XX

  • 21.- Román López Casares
  • 22.- Juan Dantin Cereceda
  • 23.- Luís Pardo García
  • 24.- Juan Temboury Álvarez
  • 25.- José Antonio Valverde Gómez
  • 26.- Diego Vázquez Otero

He aquí cada uno de ellos.

 

SIGLO XVI (Renacimiento)

 

1.- Ambrosio de Morales (1513-1591)

        Ambrosio de Morales profesó en la Orden Jerónima, fue sacerdote y enseño como catedrático de Retórica en la Universidad de Alcalá de Henares. Humanista, historiador y arqueólogo, Ambrosio de Morales nació en Córdoba en 1513.

       Su proyección científica como arqueólogo e historiador comenzó hacia 1559 cuando recibió los primeros encargos por parte de la monarquía, que culminará con su nombramiento como Cronista Real en 1563. A partir de entonces su participación en asuntos oficiales es crucial y el testimonio del  historiador, clave para las decisiones a adoptar. En 1577 regresa a Córdoba aquejado de problemas de salud y el 21 de septiembre, muere en su ciudad natal.

        Su verdadera dimensión como historiador se manifiesta en la Crónica General de España, continuando la iniciada por Florián de Ocampo. 

 

         Aunque utiliza como elemento básico a los autores antiguos (Polibio, Tito Livio, Estrabón, Plinio, Apiano, etc.) da gran importancia a los testimonios arqueológicos, especialmente a las inscripciones y monedas, lo que le permite tener una visión más amplia y fiable que los que se habían ocupado de estos temas con anterioridad. A este novedoso y particular método le dedica un capítulo en su obra Las Antigüedades de las Ciudades de España que van nombradas en la Coronica, con la averiguación de sus sitios, y nombres antiguos,  publicado en Alcalá de Henares en 1575. En esta obra cita y detalla de forma pormenorizada el origen de la población villafontense al calor de la fuente medicinal y no escatima en detalle sobre las “virtudes” del manantial, haciendo un análisis pormenorizado de las mismas indicando para qué enfermedades estaba indicada. Llega incluso a afirmar el bien que dicho líquido hizo en su persona, con flaqueza de estómago, mal propio de las personas dedicadas al estudio y cómo a él le conforto, incluso bebiendo en demasía. A partir de la publicación de La Crónica General de España en 1574, todos los historiadores y demás estudiosos que se ocuparon de Fuente de Piedra copiarán o citarán sus informes.

 

 

SIGLO XVI (Misticismo)

 

2.- Teresa de Jesús (1515-1582)

        Teresa Sánchez de Cepeda y Ahumada, es más conocida como Santa Teresa de Jesús, o Santa Teresa de Ávila. Nació en Gotarrendura el 28 de marzo de 1515 y falleció en 1582 en Alba de Tormes, el 4 de octubre, a los 67 años. 

    Monja, mística y escritora española, fue canonizada en 1614 y proclamada doctora de la Iglesia católica en 1970, bajo el pontificado de Pablo VI. Fundó la Orden de Carmelitas Descalzos, rama de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo.

     Junto con San Juan de la Cruz se le considera la cumbre de la mística experimental cristiana y una de las grandes maestras de la vida espiritual de la Iglesia. Su obra más importante de cuantas escribió es Camino de Perfección. No obstante, aquí nos interesan sus cartas, que no fueron pocas las que escribió y dos de ellas indican que conocía el manantial medicinal de la “fuente de la piedra”, que nombra como “fuente de Antequera”, apelativo por el que era conocida, por ser entonces el Lugar un arrabal de esa ciudad. Lo cierto es que trata de las “virtudes” de esta fuente de la piedra y la aconseja a dos destinatarios de sus cartas:

        A Doña Luisa de la Cerda, Antequera. (Datada en Ávila, a 9 de junio de 1568): “...viene de camino un pariente mío que siendo niño tuvo piedra y con esa agua de esa fuente sanó que nunca más la tuvo...”

        A Ambrosio Mariano de San Benito (Madrid) (Fechada en Toledo a 5 de febrero de 1577): “...No me escribe nuestro padre sino que está bueno, aunque con algunas indisposiciones a veces. Ahora lo sanará la fuente que está cabe Antequera...” 

 

SIGLO XVII (Barroco)

 

3.- Alonso García de Yegros 

         Poco sabemos de García de Yegros salvo que había nacido en Antequera, fue Canónigo Doctoral y posteriormente Dignidad de Tesorero de la Santa Iglesia de Baza. Escribió una Historia de Antequera, que se conserva como manuscrito en él archivo de la catedral de Málaga, escrito a finales del siglo XVI, según palabras de Lafuente Alcántara que al respecto dice: “floreció a fines del siglo XVI”.

    Más tarde, esa historia sería publicada, corregida y modificada en 1713, añadiéndosele las fundaciones de las parroquias, conventos y ermitas, cuya recopilación corrió a cargo de D. Luís de la Cuesta, canónigo de la Santa Iglesia Colegial de Antequera, y la corrección final por el licenciado D. José Antonio Molina, arcipreste de la Insigne Colegial de Antequera. La obra vio la luz con el título: Historia de la antigüedad y nobleza de la ciudad de Antequera en la provincia de Andalucía, y en ella se detallan las características de la iglesia que había en la población de Fuente de Piedra (una sola nave) y las imágenes del altar mayor: un crucificado y una virgen del Rosario, uno a cada lado del Sagrario, que ocupaba el centro.

 

 

4.- Rodrigo Méndez Silva (1606-1670)

        Historiador, genealogista y geógrafo hispano-portugués de origen judeoconverso, cronista general de España y ministro del supremo Consejo de Castilla, Rodrigo Méndez Silva había nacido en Celorico da Beira (Portugal). Fueron un cura y un sacristán de su ciudad natal los que le enseñaron a leer y escribir. Llamado por Diego Suárez, del Consejo de Portugal, se trasladó a Madrid, donde residió durante 25 años.

        En Madrid escribió en castellano un elevado número de obras. En 1637 salió la primera edición de su Chatalogo real de España, elogiado por Lope de Vega con un soneto laudatorio y dos años más tarde, con la segunda edición se agregaron los versos de Pedro Calderón de la Barca, Agustín Moreto, Luis Vélez de Guevara y otros. 

      De sus obras cabe destacar por la gran cantidad de información que aporta, la Población General de España. Obra que venía a culminar la descripción general de España que ni Ambrosio de Morales ni Juan Bautista Labaña pudieron completar, lo que le valió el título de cronista. Es en ella donde Méndez Silva informa de la población de Fuente de Piedra en cuanto a sus orígenes, aguas medicinales y características de su Laguna Salada.

      El 7 de mayo de 1659 era denunciado junto a su esposa y sometido a proceso inquisitorial por el que tres años más tarde, dictada sentencia definitiva, era condenado a prisión perpetua y portar sambenito. En 1663 se cambió la sentencia por la de destierro de Madrid prohibiéndosele la salida de España. Sin embargo, consiguió escapar a Italia, donde vivió hasta que en 1670 murió en Venecia.

 

5.- Alfonso Limón Montero (1628-1682)

        Alfonso Limón Montero nació en Puertollano. Estudió medicina en la Universidad de Alcalá de Henares. Ejerció como médico titular durante quince años en la madrileña localidad de Paracuellos del Jarama.

           Limón Montero es conocido por haber realizado varios estudios sobre las aguas minerales en España, trabajo que le llevó tres años de investigación (1677-1679). Bajo el título: Espejo cristalino de las aguas de España verían la luz sus conclusiones en 1697, por lo que es una obra póstuma, publicada tres lustros tras su fallecimiento en Alcalá de Henares en 1682. Contó con casi medio centenar de corresponsales de toda la península, la mayoría médicos, que le proporcionaron datos acerca de las aguas minero-medicinales existentes en las localidades en las que residían y también datos de las destilaciones que efectuaban, añadiendo a la información recibida la resultante de sus propios trabajos. Pesaba exactamente el residuo de las aguas para conocer su mineralización, examinaba sus caracteres organolépticos y lo sometía a análisis químico, etc.

        En lo referente a la “fuente de la piedra”, dedica un amplio y detallado capítulo en el que tras abordar la historia del municipio desde época romana pasa a detallar las características mineralógicas del manantial dedicándole un minucioso análisis que aborda desde todos los puntos de vista, especificando sus cualidades y prescripción para un detallado número de enfermedades.   

 

SIGLO XVIII (Ilustración)

 

6.- Cecilio García de la Leña (1726-1798)

        Cecilio García de la Leña es el pseudónimo bajo el que escribió el canónigo de la catedral de Málaga Cristóbal Medina Conde, al que se le había prohibido publicar nada con su nombre al ser acusado de falsificar la procedencia de hallazgos arqueológicos en sus excavaciones en la Alcazaba de Granada.

        Nacido en Tímar (Granada) el 15 de marzo de 1726, fue historiador, arqueólogo, geógrafo, agrónomo y enólogo de la ilustración, además de canónigo en la catedral de Málaga. En su obra Conversaciones históricas malagueñas, que firma bajo el pseudónimo de Cecilio García de la Leña, por los motivos ya expuestos, hace un amplio informe sobre Fuente de Piedra atendiendo múltiples aspectos: antigüedad, origen, nombre, propiedades del manantial, características de La Laguna Salada y su fauna, etc. 

     D. Cristóbal Medina Conde, o Cecilio García de la Leña, como queramos llamarle, fue maltratado por varios investigadores oportunistas que aprovechando la delicada situación jurídica por la que pasaba criticaron sus trabajos, pero se ha podido comprobar que aquellos mismos que lo denostaron se valieron y aprovecharon de sus estudios silenciando su autoría.

      El 15 de junio de 1798 moría en Málaga D. Cristóbal Medina Conde, un personaje muy peculiar, un personaje que hubo de firmar sus obras bajo el nombre de un sobrino: Cecilio García de la Leña.  

 

7.- Juan de Dios Ayuda

         Poco sabemos de la vida de este personaje en cuanto a su nacimiento y muerte, si bien, como consta en la publicación de su obra ocupó importantes cargos como: Subinspector general de las aguas minerales del Reino; de la Real Academia Militar de Madrid;  Correspondiente del Real Jardín Botánico; Asociado del Real Colegio de Medicina Práctica y Médico Titular de los Cabildos de la ciudad de Guadix. 

      A finales del siglo XVIII publica su obra de interminable título: Examen de las Aguas Medicinales de más nombre que hay en las Andalucías, en que se da noticia de la situación, contenidos, virtudes y método con que deben usarse las de cada fuente. En el volumen tercero de dicha obra, el Tratado VII lo dedica exclusivamente a la fuente de la piedra, detallando de forma pormenorizada su localización, antigüedad y fábrica. Analiza las aguas por los sentidos, con reactivos y otras fórmulas, de cuyo resultado da cuenta al final de dicho capítulo desglosando las enfermedades para las que estaba indicada. Al mismo tiempo hizo un detallado examen de la flora de la zona y en especial de la hierba Saxifragia. 

 

8.- Pedro Gómez de Bedoya y Paredes (1699-1776) 

         Nacido en 1699, aunque se desconoce el lugar, se cree que era gallego. Médico e hidrólogo de la Ilustración llegó a ocupó varios cargos de importancia, entre ellos, el ser  Médico de número de la familia real, director del Real Protomedicato, fundador de la Sociedad Médica de la Real Congregación de la Academia Militar en Madrid, primer médico del deán y cabildo metropolitano de Santiago de Compostela, catedrático de Cirugía y Anatomía, etc. 

     Profesionalmente estudió 217 aguas y mantuvo correspondencia con cientos de médicos y farmacéuticos de toda España para elaborar su monumental obra titulada: Historia Universal de las Fuentes Minerales de España, en la que da cuenta de los sitios en que se hallan, principios de que constan, análisis y virtudes de cada una de ellas, modo de administrarlas y como atender los accidentes que provoca su abuso. Todo deducido de la observación y la experiencia, con descripción de los lugares en que se encuentra cada una de estas aguas y la historia natural del término de cada pueblo y sus curiosidades. Es en esta obra donde se despacha muy detenidamente todo lo concerniente a las aguas de la  fuente de la piedra, del lugar y su entorno, de forma muy completa. Según Armijo de Castro, falleció en 1776.

 

9.- J. L. Alibert (1768-1837)

        Nacido en Villefranche de Rouergue, pequeño pueblo del suroeste de Francia, su vocación tendió al sacerdocio, pero el movimiento revolucionario que se vivía suprimió en 1792 todas las órdenes y congregaciones religiosas. En 1796 ingresó en la nueva École de Santé, reformulación de la vieja facultad, en la que la revolución francesa introdujo importantes cambios. Uno de ellos fue la unificación de la medicina y la cirugía. 

        Estudió con minuciosidad las enfermedades que afectaban a la piel, enseñó sobre ellas y publicó múltiples trabajos, por lo que ha sido considerado en Francia como "padre de la dermatología". Entre sus muchas publicaciones está la titulada: Nuevos elementos de Terapéutica y de materia médica, en la que dedica un capítulo completo al análisis de las aguas de la fuente de la piedra, resaltando la virtud que desde época romana se ha venido manteniendo y su exportación fuera incluso de España, haciendo resaltar que durante su estancia en el Lugar se estaba preparando una carga para Cádiz.

 

SIGLO XVIII (Neoclasicismo)

 

10.- Francis Carter (1736-1783)

         Se desconoce con exactitud su año de nacimiento (hay datos que indican que fue en 1736 y otros en 1741). De su vida escribió un párrafo autobiográfico que dice:

         “Yo he conocido España desde mi infancia, y, desde 1753 a 1773, toda mi vida –excepto cinco años pasados en  Francia-  ha transcurrido en Andalucía y Reino de Granada.  Durante tan larga ausencia de mi país natal busqué consuelo en el estudio de los lugares donde me tocó residir.”

Pero también escribió:

         “La Fuente de Piedra es un pueblecillo de sesenta casas y manantiales de aguas cristalinas. Las virtudes médicas de una de estas fuentes (que fluye en el centro) fue la causa de que se construyera el pueblo; y la dolorosa enfermedad para la que, en especial, esta fuente se considera un magnífico remedio, le ha dado nombre al Lugar.  

        Esta, guía, en el estilo neoclásico imperante cuando fue escrita, posee también la impronta de ese espíritu prerromántico que se desarrolla a la par. 

    Carter podemos decir que fue el primer viajero que dejó constancia de las características de Fuente de Piedra en la segunda mitad del siglo XVIII. Murió en 1783, cuando contaba 47 años de edad. 

 

SIGLO XIX (Romanticismo)

 

11.- William Jacob (1761-1851)

     Político militar y comerciante británico, llega a España en 1809. Hermano del duque de Wellington y primer marqués de Wellesley, fue enviado para reunirse en Sevilla con el embajador inglés, que andaba negociando con la Junta Central la forma de coordinar la lucha conjunta contra Francia. Desembarca en Cádiz en unos momentos en que el país lleva un año luchando contra la invasión napoleónica y en sus seis meses de estancia, desde su llegada en septiembre de 1809 hasta su partida en marzo de 1810, mantiene una intensa correspondencia con su familia. En cada una de las extensas misivas da detalle pormenorizado de todo lo que ve, siente y piensa sobre los españoles, a los que poco a poco va entendiendo en sus virtudes y sus defectos. 

        Como apunta Rocio Plaza Orellana en su obra “Viajes por el Sur, cartas escritas entre 1809-1810” en la que tras una interesante introducción traduce las 57 cartas, nos dice “militares, políticos, clérigos, mujeres y niños de todos los rincones de Andalucía son los protagonistas de estas misivas que William Jacob quiso compartir con su familia. El pesimismo con que inició su misión  se fue diluyendo a medida que se adentraba por los caminos de Andalucía. Tanto es así que de vuelta en Londres, cuando pulía y publicaba esas cartas bajo el título Travels in the South of Spain in letters written a.d. 1809 and 1810, y aún no había terminado la Guerra de la Independencia, tuvo el valor de escribir para sus lectores británicos que aquella guerra, a pesar de todo, la ganarían los españoles.”     

        Aún siendo interesantes todas y cada una de esas cartas, la que nos interesa por el tema que nos ocupa es la número 45, fechada en Antequera en enero de 1910, en la que da detalle de la “fuente de la piedra” y de lo que él llama “lago salado”, corroborando la antigüedad romana de la fuente y del pueblo, escribiendo:

 

“… se tenía tanta confianza en los efectos beneficiosos de este manantial, que los romanos construyeron una ciudad junto a él para recibir a los pacientes, y que para evitar los abusos financieros, cuando el agua se enviaba a cierta distancia, un notario testificaba el día en que había sido tomada del manantial, los recipientes en los que iba contenida y un certificado de pureza que sellaban un magistrado y el sacerdote de la ciudad. El agua está tremendamente fría y no tiene ningún sabor particular excepto el de la saxífraga, que crece en gran abundancia dentro del manantial… [sic]… El agua del lago es más salada que la propia agua del mar y está refinada por la evaporación natural. Los cristales, como se puede suponer, son muy grandes y tienen mal color. Todavía no se permite la venta de otra sal en este distrito que la de aquella que se produce en la refinería real ... [sic] … Mañana empezaremos a trepar por las expléndidas montañas hacia Ronda, donde espero llegar en dos días si no nos rompemos el cuello ni quedamos enterrados en la nieve.”

 

12.- Washington Irving (1783-1859)

         Nacido el 3 de abril de 1783 en Manhattan, New York, era el menor de once hermanos. De pequeño desarrolló una gran pasión por los libros. Estudió derecho, carrera que ejerció muy poco tiempo, centrándose en sus gustos y orientándose hacia el periodismo y la literatura. Empezó escribiendo artículos para el periódico y publicó varias obras de éxito. 

        Llamado por el embajador de su país para que se encargara de estudiar en  El Escorial ciertos documentos relacionados con el descubrimiento del Nuevo Mundo, le supuso el inicio de su carrera diplomática. Entre 1829 y 1832, fue nombrado secretario de la legación norteamericana y más tarde ascendería a embajador de los Estados Unidos en Madrid (1842-1845). Sus largas estancias en España y su capacidad intelectual le permitieron conocer en profundidad el país, su historia, su literatura, e identificarse de tal modo con su espíritu, que llegó a ser un hispanista de la más alta calidad, y seguramente el primero en la historia de su país. Muchas fueron las obras que escribió sobre España, pero la que más nos interesa por ser también la más popular de ellas y harto traducida son sus Cuentos de la Alhambra (1832), en cuyas páginas deja constancia de la visión que tuvo, de la Laguna Salada de Fuente de Piedra, reflejando las lejanas montañas como si de un espejo se tratara, la mañana de aquel 3 de mayo de 1829, cuando de Osuna se dirigía a Antequera. El 28 de noviembre de 1859, rodeado de su familia moría en Tarrytown (estado de New York). Ese día New York cerró sus puertas y 150 carruajes en procesión fúnebre y más de 1000 personas esperaron su último paso. Hoy, en su honor existe un itinerario cultural entre Sevilla y Granada que lleva su nombre: Ruta de Washington Irving, que forma parte del Gran itinerario Cultural del Consejo de Europa y recorre los pasos que en 1829 siguiera este escritor romántico y diplomático norteamericano, fascinado por la riqueza y el exotismo de la ruta seguida.

 

13.- Charles Rochfort Scott (1790-1872)

        Oficial del ejército británico, llegó a ser gobernador de Guernsey en 1864. Comisionado en el Real Cuerpo de Estado Mayor en 1834, ése año visitó el Laberinto de Messara en Gortina (Creta), plasmando sus impresiones. Topografió diversas zonas de Siria en 1840 y 1841 y durante varios años estuvo completando esos mapas. En enero de 1842 fue trasladado a Gibraltar, donde pasaría otros tres años hasta que volvió a País de Gales. Ostentó diversos cargos: Asistente Intendente General en Dublín en 1849;  Asistente-General para el Distrito Norte en 1854 y en 1857 sería nombrado Teniente Gobernador de la Real Academia Militar de Sandhurst, falleciendo en 1872.

          Sin embargo, de toda su vida la que más nos interesa es la ocupada entre los años 1822 y 1830 en que siendo capitán del ejército británico permaneció en la Guarnición de Gibraltar. Durante su estancia de 9 años realizó varios viajes por Andalucía (viajero romántico) y, resultado de ello, en 1838 salía publicada en Londres su obra: Excursions in the Mountains of Ronda and Granada with Characteristic Sketches of the Inhabitants of the South of Spain. Esta obra nos brinda uno de los más ingeniosos, completos y realistas relatos de viajero culto y entendido, no sólo de las tierras rondeñas, sino de las andaluzas.

        En uno de estos viajes cuando desde Campillos se dirige a Córdoba, se desvía de la ruta para evitar el cordón sanitario contra el cólera y entra en Fuente de Piedra, de cuyo lugar da cuenta detallada haciendo especial hincapié en el manantial medicinal, terminando su relato del municipio tachando de miserable la “posada” en que se alojó, puesto que al haber llegado muy tarde al pueblo tuvo que pernoctar.  Curiosamente, coincidiendo con la opinión que por esas mismas fechas dio de la posada un paisano suyo, Francis Carter.

        Ambos, Carter y Rochfort, viajeros románticos nos han dejado su particular visión del pueblo.

 

14.- Richard Ford (1796-1858)

         Nacido en Londres el 21 de abril de 1796, murió en Devon el 31 de agosto de 1858, a los 62 años. Graduado por el Trinity College de Oxford, nunca llegó a ejercer de abogado y sí como dibujante e hispanista, convirtiéndose en otro de los grandes los viajeros románticos que en su obra menciona a Fuente de Piedra. 

      Llega a España en 1830 y viaja por toda la Península acompañado de arrieros y vestido como un natural. Criticó con acierto la corrupción y el mal gobierno del país, llegando a decir:

         “el pueblo español es muy superior a sus dirigentes y clases altas”

        Elaboró más de 500 dibujos y quedó tan enamorado de las costumbres hispanas que hasta su muerte vistió como un español. En una necrológica de 1858 se describe a Ford vestido “con su chaqueta de piel negra de oveja española”. 

        Un artículo sobre la fiesta de los toros le puso en contacto con el editor Murray, que estaba inmerso en una serie de guías turísticas sobre los distintos países de Europa y Ford aceptó gustoso el encargo de escribir sobre España. Resultado de ello, en 1844 veía la luz su obra Handbook for Travellers in Spain and Readers at Home (Manual para viajeros por España y lectores en casa) consiguiendo un éxito total, teniendo que reimprimirse varias ediciones. 

      En esta obra queda reflejada una confrontación crítica de los tópicos que sobre España había puesto en circulación el Romanticismo (época y corriente a la que Ford pertenecía), con la realidad del país. Es en este manual donde cita varias veces a Fuente de Piedra, su laguna y los orígenes del pueblo.

 

 

15.- Robert Dundas Murray (1816-1856)

         Hijo del séptimo barón de Elibank, el honorable Robert Dundas nació en Portobello el 9 de diciembre de 1816 y fallecía muy joven, a la edad de 39 años, el 8 de septiembre de 1856 (día de la festividad de la patrona de Fuente de Piedra).

        Poco más se sabemos de él. John Brackenbury nos dice que en 1840 estuvo en Cádiz por motivos de salud, pero también por intereses literarios. Entusiasmado con las tierras andaluzas se lanzó a la aventura de conocerlas. Desde Cádiz viajó a Sevilla y Rio Tinto y posteriormente visitó Cazalla, Córdoba y  Jaén, bajando por Baeza, Lucena, Granada y Málaga. Desde Málaga embarcó a Almería y continúo a caballo por Baza, Guadix, Granada, Antequera y Ronda, acabando su periplo en Gibraltar. En su corta vida, este viajero romántico inglés, considerado un experto en la Andalucía de su tiempo, publicó La Lonja de Sevilla en 1841. Pero su obra más importante es sin duda The Cities and Wilds of Andalucía, que sería impresa en Londres en 1849. Obra en la que narra de forma pormenorizada la situación de contrabando a que era sometida la Laguna Salada de Fuente de Piedra para extraerle la sal y las medidas adoptadas por el Estado para evitar su robo.

        Se le describe como un personaje “guapo y liberal”, muy querido por las personas que le conocieron y citado en numerosas obras.

 

 

16.- Ildefonso Marzo y Sánchez (1794-1856)

        Ildefonso Marzo nace en Alhaurín el Grande (Málaga) el 14 de noviembre de 1794, en el seno de una familia ilustrada.  Historiador y literato español, inicio una convulsa carrera militar. En 1830 vuelve a su pueblo y se hace cargo de la escribanía del municipio, sucediendo a su padre. 

          Sus trabajos literarios son publicados en la revista El Guadalhorce y en periódicos moderados madrileños como El Diario Español y La España. Nombrado miembro de la Comisión Provincial de Monumentos Artísticos, compaginó el cargo con las corresponsalías de la Biblioteca Nacional y la Real Academia de la Historia; puestos que le mantienen en contacto con las más altas instancias culturales y políticas. A los 62 años de edad, el 14 de julio de 1856 fallece en su ciudad natal

        Marzo y Sánchez ha sido una figura olvidada del panorama intelectual andaluz de la primera mitad del siglo XIX. Su obra alterna la literatura y la historia. Se involucra en la vida intelectual y literaria de Málaga, convirtiéndose en un seguidor de las corrientes culturales del momento: Romanticismo y Costumbrismo. 

         Destaca especialmente su Historia de Málaga y su provincia, primera obra que puede llevar con propiedad dicho título tras la división provincial llevada a cabo por el ministro de fomento, Francisco Javier de Burgos, en 1833. En sus páginas cita varias veces a Fuente de Piedra en relación al levantamiento de un templo al Genio protector del manantial (?) y la conquista de la aldea en 1461 por Rodrigo Ponce de León.

 

17.- Miguel Lafuente Alcántara (1817-1850)

        Miguel Lafuente Alcántara nació en Archidona (Málaga) el 10 de julio. Estudió jurisprudencia, licenciándose en Leyes por la Universidad de Granada en 1840. Además de abogado fue político e historiador.

        Políticamente fue elegido miembro de la Junta Provincial de Beneficencia, diputado por Archidona en 1846 y desempeñó el cargo de secretario de la Presidencia del Congreso en varias legislaturas. En 1850 era elegido Fiscal de la Real Hacienda de La Habana (Cuba), desplazándose en abril a la isla, donde fallecería cuatro meses más tarde. 

 

En lo que a Historia se refiere, a pesar de su corta vida escribió numerosos artículos. Fue académico numerario de la Real Academia de la Historia, de la Sociedad Oriental de París, y era hermano del también académico de la Historia Emilio Lafuente. Ostentó el cargo de Archivero-bibliotecario del Ateneo de Madrid y fue nombrado Caballero de la Orden de Carlos III.

        De todas sus publicaciones la que nos interesa por reflejar datos sobre Fuente de Piedra es su obra por excelencia; Historia de Granada, comprendiendo la de sus cuatro provincias: Almería, Jaén, Granada y Málaga, desde remotos tiempos hasta nuestros días. Prologada por su amigo José Zorrilla, autor de D. Juan Tenorio.

        Es en esa Historia de Granada en la que cita a Fuente de Piedra como el Lugar donde pernoctó D. Rodrigo Ponce de León, tras la batalla del Madroño y da cuenta de lo sucedido tras la victoria. Al respecto dice:

         “Los cristianos, con la escasa pérdida de ciento cincuenta infantes y treinta jinetes se adelantaron e hicieron noche en Fuente Piedra, en cuya aldea se desmayo D. Rodrigo (Ponce de León) por la debilidad que le ocasionó la fatiga y la mucha sangre derramada por la herida del brazo: suministráronle los demás caballeros eficaces remedios y le confortaron. Al rayar el alba…”

        D. Miguel Lafuente Alcántara moría muy joven, a los 33 años y lejos de su país, en La Habana (Cuba), el 27 de agosto de 1850 a causa de fiebre amarilla, a los cuatro meses de su llegada a la isla.

 

SIGLO XIX (Realismo)

18.- Francisco Guillén Robles (1846-1926)

         El 8 de octubre de 1846 nacía en Málaga Francisco Guillén Robles, abogado, escritor, historiador y académico. Al margen de sus extraordinarios trabajos como arabista, puesto que ostentó en la Biblioteca Nacional en Madrid, destaca la obra que más nos interesa de él, su: Historia de Málaga y su provincia, que empieza a publicar en 1873 y de tal calado que le valió, primero su ingreso en la Real Academia de la Historia, y más tarde el nombramiento de Cronista Oficial de la Ciudad de Málaga.

Es en la Historia de Málaga y su provincia en la que cita a Fuente la Piedra en relación a la batalla del Madroño y la expulsión de la población mora que habitaba el lugar. A lo largo de su vida, Guillén Robles fue honrado con infinidad de cargos y honores, tanto por su carrera como abogado como por la de historiador. Falleció en Granada el 26 de marzo de 1926.  

 

18.- Don Trinidad de Rojas y Rojas (1831-1902)

         Nacido en Antequera, tío de José Antonio Muñoz Rojas, fue poeta, ensayista, arqueólogo e historiador. Fundó el periódico La Convicción (1872) y participó activamente en otras publicaciones. 

       Comenzó una Historia de Antequera, de la que sólo redactaría los primeros capítulos, en los que menciona a Fuente de Piedra con referencia a sus orígenes y las propiedades terapéuticas del manantial medicinal, o sea,  la “fuente de la piedra”.  Murió a los 71 años en Antequera, habiendo pasado los últimos de su vida a caballo entre su ciudad natal y Granada. 

 

 

20.- Salvador Calderón Arana (1851-1911)

        Nacido en Madrid el 22 de Agosto de 1851 fue el tercero de ocho hermanos, entre ellos el escritor Alfredo Calderón y, por supuesto, el farmacéutico y químico Laureano Calderón, otro personaje importante en la historia de Fuente de Piedra; alma de la Fábrica de Abonos, del cual ya hemos dado cuenta páginas atrás, al tiempo que lo hacíamos del que venimos tratando, pero que por haber dejado impronta en sus escritos del municipio traemos de nuevo a este capítulo. 

        Don Salvador fue geólogo, mineralogista, botánico y zoólogo. Visitó varias veces a su hermano, entonces residente en Fuente de Piedra,  y entre 1888 y 1889 publico cuatro trabajos sobre La Laguna y su entorno en las Actas y Anales de la Sociedad Española de Historia Natural y que no repetimos aquí por haberlo hecho en el apartado correspondiente del capítulo Personajes con Historia: Los hermanos Calderón Arana, Laureano y Salvador. 

        Tras una intensa vida, el 3 de julio de 1911, D. Salvador  moría en Madrid.

 

SIGLO XX

21.- Román Casares López (1908-1990)

        Nacido en Badalona (Barcelona) el 27 de abril de 1908, Badalona (Barcelona), fue Doctor en Farmacia con sobresaliente en 1929, Catedrático, por oposición, de Análisis Químico Aplicado y Bromatología y Toxicología de la Facultad de Farmacia de Madrid, de la que fue Vicedecano. Teniente Coronel Farmacéutico del Ejército del Aire. Fundador y Presidente de la Sociedad Española de Bromatología y Director de la Escuela de Bromatología. El 11 de mayo de 1990, a los 82 años, falleció.

       En 1932 Román Casares López hace pública la composición de las aguas en su Análisis de las Aguas de Fuente de Piedra, aludiendo al predominio del cloruro sódico. 

 

22.- Juan Dantin Cereceda (1881-1943)

         Nacido en Madrid el 25 de diciembre de 1881 fue el geógrafo y agrónomo español de más relieve en la primera mitad del siglo XX, siendo el introductor de la Geografía Regional. 

       Con premio extraordinario conseguía su  licenciatura en  Ciencias Naturales en la Universidad Central de Madrid y también, con premio extraordinario, el grado de doctor con una tesis sobre el relieve de la Península Ibérica. Ganó por oposición la cátedra de Agricultura en el instituto de Baeza y fue autor de numerosos libros y manuales. Entre ellos: La aridez y el endorreísmo en España. El endorreísmo bético. Obra que ve la luz en 1940, en la que detalla de forma pormenorizada la geología de la Laguna de Fuente de Piedra a la que dedica un extenso capítulo. Tres años más tarde, en 1943, a los 62 años de edad fallecía en Madrid.

 

23.- Luís Pardo García (1897-1958)

        Nace en Valencia en el seno de una familia de clase media. Cursa por “libre” la carrera de Ciencias Naturales al no existir en Valencia dicha titulación, realizando sus exámenes en Madrid y Barcelona que culminan con su titulación en 1919. 

 

A partir de ese momento empieza a publicar artículos en el Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural y en los Anales del Instituto General y Técnico de Valencia. En 1928 se incorpora en Madrid al recién creado Consejo Superior de Pesca y Caza.

En 1932 publica una de sus obras más originales: Lagos de España, texto novedoso para la época.  Un año antes, nombrado colaborador de la Sección de Biología de las Aguas Continentales, dependiente del Instituto Forestal de Investigaciones y Experiencias, inició cuatro proyectos científicos que no se finalizarían hasta después de la Guerra Civil. Uno de esos trabajos fue el Catalogo de los Lagos de España, publicado en 1948, en el que se recoge información de todo tipo de más de 2000 masas de agua de nuestro país, siendo una de ellas La Laguna Salada de Fuente de Piedra. De ella aporta datos sobre morfometría, permanencia, profundidad, etc., a la vez que esboza el interés salinero de ésta. Le atribuye un volumen máximo de 5.000.000 de metros cúbicos cuando el vaso se encuentra cubierto de agua y presenta también una extensa bibliografía.

Una década más tarde, en 1958, tras publicar el Catálogo, su gran obra, fallecía en Madrid.

 

24.- Juan Temboury Álvarez (1899-1965)

        Académico, investigador y político, Juan Temboury Álvarez nació en Málaga el 22 de Agosto de 1899.     Cursó el bachillerato con los Jesuitas en el Colegio San Estanislao del Palo. Entre 1917 y 1919 estuvo en Madrid preparando el acceso a la carrera de ingeniería, pero abandona los estudios y se incorpora al negocio familiar como el resto de sus hermanos. Entre 1923 y  1924 se afilió a la Sociedad Excursionista Malagueña, en cuyo seno realiza sus dos primeras publicaciones: Crónicas de la Catedral de Málaga, publicada en la revista Andalucía Ilustrada en 1926 e Itinerarios y datos para visitar Sevilla en el Boletín de la Sociedad Excursionista de 1926. Se puede afirmar con rotundidad que su afiliación a la Sociedad Excursionista supuso el punto de partida que labraría todo su futuro en pro del Patrimonio Histórico artístico.

     Temboury fue un profundo estudioso de la herencia artística y cultural de la ciudad de Málaga. Se dedicó a la conservación de la Alcazaba y restauró el Palacio de Buenavista, la Basílica de la Victoria, el Palacio Episcopal, la Torre de Santiago y la Ermita de Zamarrilla. Autor del Catálogo monumental histórico-artístico de Málaga y su provincia, fue condecorado con la orden de Alfonso X el Sabio y miembro de la Academia de San Fernando de Madrid, de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo y de la Real Academia de la Historia y mantuvo contactos con Pablo Picasso en 1953 siendo Delegado Provincial de Bellas Artes con el fin de crear el Museo Picasso.

        En lo que a Fuente de Piedra se refiere, hay amplia información en su “legado” sobre el municipio, que visitó en 1949. De allí trasladó un cipo funerario romano procedente de La Culebra a la Alcazaba. Tomó algunas fotografías del pueblo, de la fuente, la iglesia, la casería del marquesado, etc., de las que nos hemos servido para documentar algunos capítulos de esta obra.

        En 1965 moría en Málaga a los 66 años de edad.

 

25.- José Antonio Valverde Gómez (1926-2003)

        José Antonio (Tono) Valverde nació en Valladolid el 21 de marzo de 1926. Biólogo, naturalista, ecólogo y activista ambiental,  alcanzó una gran repercusión internacional a finales de la década de los 50 del pasado siglo al encabezar los movimientos en defensa de las marismas del Guadalquivir que el Ministerio de Agricultura planeaba desecar. En España tenían connotaciones negativas las zonas húmedas por los mosquitos que la habitaban y la transmisión de enfermedades graves como el paludismo. 

      Tras licenciarse en Ciencias Biológicas, a principios de los 50 ya comenzó su interés por Doñana. Entabló amistad con Francisco Bernis Madrazo, el cual le invitó a acompañarle a una expedición financiada por la Fundación Fenosa en 1952, que resultaría crucial para el naturalista vallisoletano. Al año siguiente, 1953, en Doñana,  Valverde y Bernis llevaron a cabo el primer anillamiento científico de aves en España con instrumental facilitado por la Sociedad de Ciencias Aranzadi de San Sebastián. La estrecha unión entre ambos biólogos se materializó en la fundación de la Sociedad Española de Ornitología, de la que Valverde fue presidente y Bernis secretario general durante dos décadas.

        A mediados de siglo, el lince o el águila real eran considerados alimañas por lo que frecuentemente se les tiroteaba. La idea generalizada ante un humedal era desecarlo para hacerlo terreno productivo, circunstancias que se daban igualmente en la Laguna de Fuente de Piedra y su entorno. Valverde, consciente de la importancia ecológica de Doñana se opuso a la medida de desecación y buscó apoyos en la organización ecologista WWF y en la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Finalmente se consiguió paralizar la desecación. En 1965 se fundaría la Estación Biológica de Doñana y en 1969, el Parque Nacional de Doñana, del que, merecidamente, Valverde fue nombrado director. A José Antonio Valverde (Tono Valverde para los más allegados) se le considera  “El Padre de Doñana”.

        Su vida fue muy activa y productiva. También le echó el ojo a otro humedal de la Península, la Laguna Salada de Fuente de Piedra, convirtiéndose en pionero su trabajo sobre las colonias de flamencos de Fuente de Piedra, si salvamos la distancia y los medios que un siglo antes empleara Salvador Calderón Arana, al que también hemos dedicado su espacio en este bloque de célebres viajeros que citan el pueblo en sus obras.

 En 1958 hizo su primera excursión a La Laguna de Fuente de Piedra investigando la nidificación del flamenco. Cinco años más tarde, en 1963, logró sorprender una masiva nidificación de estas zancudas. En 1969, Valverde y Bernis, publicaron los resultados del censo invernal de aves acuáticas, siendo La Laguna una de las muestreadas.

El 13 de abril de 2003 Tono Valverde fallecía en Sevilla. Su pasión y entrega por la Naturaleza ha sido correspondida: En Doñana hay un centro de visitantes con su nombre; en Fuente de Piedra lo lleva el Centro de Interpretación de La Laguna.

 

 

26.- Diego Vázquez Otero (1891-1976)      

        Nacido en Alpandeire en 1891, Diego Vázquez Otero realiza sus primeros estudios en su pueblo natal. Su madre, Francisca Otero era maestra nacional. Con 16 años termina la carrera y empieza a dar clases como interino en varios pueblos de la Serranía de Ronda. Sus alumnos aseguraban que enseñaba deleitando.

        Llamado a filas en Ceuta y Tetuán, en los años 1913 y 1914 interviene en la guerra de Marruecos y tras ser licenciado prepara oposiciones para maestro nacional obteniendo la primera plaza en 1916.

     Ocupó el cargo de Delegado de Cultura de la Diputación y el de Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Málaga. Le concedieron la medalla de Alfonso X el Sabio, la de la Orden de Cisneros, la de la Real Academia de Bellas Artes y la de Mérito al Trabajo. La academia de Bellas Artes de San Telmo le nombró académico y fue el cronista oficial de la provincia de Málaga.

        A su gran labor pedagógica se unía su amor por Málaga, sus tradiciones, sus costumbres y su cultura. La mayoría de sus obras tratan de ello y en lo que respecta a Fuente de Piedra, hace un detallado análisis a lo largo de la historia del municipio en su obra cumbre: Pueblos Malagueños, una obra de obligada consulta cuando queramos rastrear los orígenes de cualquier rincón malagueño. El 1 de mayo de 1976, a los 85 años, fallecía en Málaga uno de sus hijos más ilustres: Don Diego Vázquez Otero. 

 

 

Fragmento de “Historia Temática Villafontense”

Capítulo.-   PERSONAJES CON HISTORIA:

Personajes célebres que visitaron

citan el pueblo en sus obras

Francisco Muñoz Hidalgo

(Obra en composición)

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