Ranos 54-55
Ranos 54-55

FUENTE DE PIEDRA

 

De Pedanía a Municipio

4

LA SEGREGACION DE FUENTE DE PIEDRA

DE ANTEQUERA Y

LA FORMACION DEL TÉRMINO MUNICIPAL

(Artículo publicado en el programa de las Fiestas de Julio 2011)

Determinar con exactitud los límites del “territorium” que conformaba el recién nacido pueblo tras segregarse de Antequera fue tarea ardua y duradera. Veamos cómo se fue dibujando el mapa territorial del municipio de forma definitiva a lo largo del siglo XIX y los factores que influyeron en su trazado.

Fuente de Piedra inicia la segregación de Antequera en 1820. Un año cargado de hechos transcendentales: levantamiento independentista de las colonias americanas, sublevación del general Riego en Cádiz, juramento ante la Constitución de Fernando VII, inicio del Trienio Liberal, etc.

Como era de esperar, la segregación de Fuente de Piedra contó con la lógica reticencia antequerana que veía reducida su jurisdicción con ésta segregación y la de otras pedanías que la secundaron más tarde. Tanto es así que a mediados del siglo XIX, Antequera había perdido la quinta parte de su territorio.

Con la segregación, las tierras públicas que quedaban dentro de la jurisdicción villafontense debían ser administradas por el pueblo, salvo La Laguna Salada que estaba en poder de la Corona desde 1711 como ya hemos tratado en otro capítulo.1 Pero también decíamos que otras tierras públicas habían sido usurpadas o roturadas. Sin embargo, salvo en contadas ocasiones, el ayuntamiento antequerano no expulsó  a los detentadores de los terrenos roturados de forma ilegal y arbitraria debido varios factores; entre ellos la inestabilidad política del momento, la decadencia de la ganadería, el aumento y presión demográfica y lo más importante, la aparición de una normativa (Decretos de 29 de junio de 1822 y 13 de mayo de 1837)  que ordenaba

“no se inquietase en la posesión siempre que las tierras roturadas         se hubiesen mejorado”.

Allanado el camino con estos decretos se llegó  a la formación de los 62 expedientes sobre tierras roturadas de los que ya hemos dado cuenta detallada en el capítulo anterior.2

De este modo, las posibles “tierras de propios” dejaron de  serlo, y el cabildo municipal, con motivo de la desamortización de Pascual Madoz en 1855, contestaba a la petición de la autoridad malagueña informando que no poseía tierras de ésta  índole ya que:

“…las que no pertenecen ahora a particulares son propiedad del         Estado”.

En estas circunstancias estaba La Laguna Salada, es decir, era de propiedad estatal. 

Salvadas estas incidencias en tierras ubicadas en el corazón del término jurisdiccional villafontense, los problemas del trazado de sus “limites”  con los términos municipales vecinos planteaba otra problemática que se prolongaría hasta último tercio del siglo XIX. Ciertamente, se produjo el deslinde judicial de términos en 1821, o sea, al año siguiente a la segregación. Pero hay que tener en cuenta que Humilladero aun seguía siendo una pedanía de Antequera, en tanto que La Roda pertenecía a otra provincia y los titulares de las fincas que participaban de dos términos, buscaban la forma de pagar menos impuestos tributando la contribución en el municipio que le resultase más favorable. Esto ocasionó disputas con el término de la Roda de Andalucía que se prolongarían durante décadas. Ya en 1853 leemos:

“... que el Perito Repartidor de esta Villa D. Manuel García Rivero (refiérese al perito de La Roda de Andalucía) con otro que de esa (refiérese a Fuente de Piedra) nombre la Corporación, hagan un deslinde de términos gubernativo, para lo cual lleva copia del que se verificó en los años de 1821 con el fin de evitarnos de este modo choques indecorosos entre pueblos limítrofes.”

No se resolvió nada y años más tarde, en 1862 sería Ayuntamiento villafontense el que se dirigiera al de La Roda para hacerle saber que los mojones divisorios habían sido alterados, a lo que la población vecina contestaba que no habían sido movidos y que lo que había ocurrido era que…

“…se renovaron ciertas lindes y amojonamientos de una propietaria       en el lugar conocido como Altos de Ramírez y Atalayas... (sic)… la cuestión no es municipal sino de deslinde judicial.”

El asunto quedó en estado latente y despertaría una década más tarde, cuando el   Instituto Geográfico y Estadístico, a efectos de publicar el mapa de España, instaba a que se informase de los nombres y sitios por los que discurrían las lindes de los términos municipales. Esta tarea había tenido más suerte con los municipios colindantes de Humilladero y Sierra de Yeguas.

En el caso de Humilladero, en 1868, se  reunieron en el sitio denominado partido del Puntal, donde enlazan los términos de Antequera, Humilladero y Fuente de Piedra y se colocó el primer mojón a la izquierda del camino que desde Fuente de Piedra se dirige a Antequera. Prosiguieron hasta la Punta “El Tajo” o “Pollo”, (que es el punto más alto de la sierra de Humilladero), donde se puso el segundo; lugar desde el que se divisaba el primero. El tercer mojón se levantó en la esquina de un olivar, a la sazón propiedad de la Marquesa de la Vega en medio de la realenga que divide las dos jurisdicciones. El cuarto se puso en el sitio llamado Párraga. El quinto mojón lindando con tierras del cortijo de Sequera y desde allí siguieron el camino viejo de Sevilla donde se levantó el sexto y desde dicho camino hasta un garrotal, en el predio de Los Caseros se clavó el séptimo, plantando el octavo y último al final de las tres jurisdicciones.

El deslinde con Sierra de Yeguas, llevado a cabo tres años más tarde, tampoco planteó problema alguno. El 19 de abril de 1871 a las 8 de la mañana se presentaron los alcaldes de ambos pueblos, así como los vecinos colindantes llevando sus títulos de propiedad en el sitio conocido como Hacienda La Quinta, (más conocida como Quinta de Valverde), de la cual se dijo literalmente:

“cuyo lindazo ha sido de antiguo el divisorio de ese y este termino, siguiéndole en la dirección del Norte el de la Hacienda del Rosario (...) y de ella abajo hasta tocar con el término de la Roda que también divide el de esta Provincia”.

Las tierras en las que se habían colocado aquellos mojones, a la sazón pertenecientes a los Sres. conde del Castillo de Tajo, marqués de Fuente de Piedra y D. Pedro León, se prolongaban  hasta colindar con La Laguna. Sin embargo, sin que sepamos cuales fueron los motivos, los mojones fueron destruidos, por lo que el hecho fue denunciado.

El amojonamiento con Humilladero y Sierra de Yeguas se solvento con relativa facilidad (No hubo acuerdo entre Humilladero y Mollina, pero con Fuente de Piedra el tema quedo zanjado). Sin embargo para definir la línea divisoria con La Roda tendría finalmente que intervenir años más tarde el gobierno de la provincia a través de su sección de Fomento, ya que ni la convocatoria del Instituto Geográfico y Estadístico, que solicitaba a los efectos de publicar el mapa de España como apuntábamos más arriba, conocer por donde discurría el límite, --que en este caso lo era también de la provincia--, consiguió acuerdo alguno. Ante esta situación el Instituto volvía a la carga convocando en la llamada “cerca de D. Rafael”, donde se encontraba el mojón común de los términos de Fuente de Piedra, La Roda y Sierra de Yeguas, a los alcaldes para reconocer y señalar los mojones comunes de Fuente de Piedra y La Roda, advirtiendo que si alguno no comparecía se señalaría y levantaría acta de los mojones que designase el que concurriera. El resultado fue igualmente negativo.

En 1876 se intento ratificar lo acordado en años anteriores y llegar a acuerdo con las partes en litigio. De este modo, ese año, a las 10 de la de la mañana del 8 de enero, en el punto en que se encuentra el mojón común a Fuente de Piedra, Humilladero y Antequera, conocido como “Entrada del Almendralejo”, tres hombres, uno de cada pueblo, se habían dado cita para reconocer y señalar los mojones comunes a los términos de Antequera y Fuente de Piedra.

El día 17 de ese mismo mes se reunían en “La Doctora” otros tantos, en el mojón común a La Roda de Andalucía, Sierra de Yeguas y Fuente de Piedra,  para señalar  los límites comunes a Sierra de Yeguas y Fuente de Piedra.

 Un mes más tarde, el 22 de febrero, se reconocían los mojones desde la Quinta de Valverde que debían servir de límite a los términos de Fuente de Piedra, Antequera y Sierra de Yeguas. Sin embargo, en el deslinde entre los términos de Humilladero con sus adyacentes, es decir, Fuente de Piedra y Mollina, no llegó a un acuerdo con Mollina. Pero sí con Fuente de Piedra, por lo que tuvo que nombrarse un delegado, que fue el ingeniero agrónomo D. Juan Álvarez y Sánchez. El Sr. Álvarez, a partir de ese momento, tuvo que intervenir en los distintos deslindes.

El que separaba a La Roda de Humilladero y Fuente de Piedra, en el lugar conocido como Realenga de Santiago, convocó a interesados de los tres pueblos el día 9 de mayo, también de 1876, a las 8 de la mañana. Como seguía sin llegarse a acuerdo alguno, se hizo una última tentativa, al tiempo que el gobierno de la provincia, a través de su sección de Fomento amenazaba con enviar un Jefe de la Brigada de Topógrafos para que determinara por su cuenta.

Y así ocurrió al no haberse llegado a un acuerdo con el Ayuntamiento de La Roda de Andalucía, el cual mantenía varios frentes abiertos (Estepa, Sierra de Yeguas y Fuente de Piedra). Se formó una Comisión para el deslinde, a cuyo mando estuvo un perito facultativo que recomendó se presentasen las certificaciones de los amillaramientos de las fincas colindantes a la línea divisoria que separaba Fuente de Piedra de la jurisdicción de La Roda, así como los títulos de propiedad de los mismos. El acta levantada fue contundente y decisiva.

Así finalizaba un litigio que se había iniciado tres décadas antes. Fuente de Piedra, a partir de ese momento, pudo dibujar con trazo firme y seguro la línea divisoria jurisdiccional que la separaba de los municipios colindantes y, marcar el límite, por el  norte, con la provincia de Sevilla.

 

 

 

Fragmento de “Historia Temática Villafontense”

Capítulo.- De Pedanía a Municipio:

La segregación de Fuente de Piedra de Antequera

y la formación del término municipal

Francisco Muñoz Hidalgo

(Obra en composición)

 

 

 

 

 

(1) Véase el tema: Crónica Histórica de La Laguna Salada.

(2) Véase el tema: Las desamortizaciones decimonónicas.

Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio
© generacion-ranos54-55.com