Ranos 54-55
Ranos 54-55

FUENTE DE PIEDRA

 

De Pedanía a Municipio

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LA PATRONA

Su historia y el cambio de advocación

El culto a la patrona de Fuente de Piedra es anterior al nacimiento del pueblo. La explicación está en las singulares características que se daban en la zona1 y que condujeron, finalmente, a la creación de un núcleo urbano. Veamos exactamente qué ocurrió.

Cuando se reconquista el sitio de “Fuente la Piedra” en 1462 y es expulsada la población “mora”2 que habitaba el lugar, se prohibió tanto la repoblación como la construcción de edificio alguno. Por este motivo, durante 85 años (1462-1547) el lugar estuvo despoblado. Sin embargo, como se tenía memoria de la bondad de sus aguas medicinales, los enfermos de cálculos renales y otras afecciones acudían a tomarlas con tanta frecuencia y en tal número que afirman las crónicas que llegaban a cientos buscando en ellas el remedio a sus males.

Todo esto sucede en una época en que la religión no consistía sólo en abrazar una fe; también era una concepción del mundo y  un estilo de vida. Como excepción, se permitió construir una casa anexa a la antigua mezquita, convertida ahora ermita, a un ermitaño llamado Pedro de la Cámara,3 dado que era el encargado de mantenerla limpia y en perfecto estado para el uso de los enfermos que hasta allí se desplazaban al olor de las virtuosas aguas. Y en este orden de cosas no es de extrañar que se trasladase a aquella antigua mezquita, convertida en ermita,4 una imagen de Nuestra Señora de las Misericordias, a la que los enfermos acudían para implorar la cura. Y la verdad es que “esa visita” daba resultado, pues las aguas cumplían su función y los enfermos sanaban.

Fue pasando el tiempo y la imagen que se veneraba y de la que se hablaba era una Virgen que otorgaba las “VIRTUDES” a las aguas. De este modo, el epíteto Misericordias quedó relegado al olvido, siendo sustituido por el de Virtudes.

Cuándo tuvo lugar este cambio no lo sabemos con exactitud, pero sí que se produjo entre 1547, año de fundación del pueblo actual y 1671, en que ya aparece impreso por primera vez el nombre Nuestra Señora de las Virtudes. Y esto porque el obispado estaba en la creencia de que la imagen que se veneraba en Fuente de Piedra era Nuestra Señora de las Misericordias.5 Esto trajo ciertas complicaciones, pero el pueblo insistía en afirmar que la Virgen que se veneraba en el Lugar era Nuestra Señora de las Virtudes, y además, era su patrona. Ante tal insistencia, y aunque para el pueblo no dejara de ser su patrona, se consiguió que oficialmente se reconociese como tal en 1671, pleno jure, tras no pocos esfuerzos para salvar las dificultades y trabas que el obispado puso.6

Posiblemente éste fuese uno de los motivos por el que los villafontenses, para afianzar aún más la titularidad de la Virgen de las Virtudes mandaran tallar una nueva imagen. La talla fue obra del escultor del círculo antequerano Andrés de Carvajal, de la escuela granadina y respondía a un modelo del siglo XVIII, barroco tardío y de gran mérito. Decimos respondía porque desgraciadamente desapareció meses antes de declararse la Guerra Civil Española (1936).

Retomando el tema del cambio de advocación, hemos dicho que éste tuvo su origen en el poder que las aguas tenían. Poder, a la sazón identificado con el término VIRTUD o VIRTUDES. No hemos encontrado ni un solo tratado, análisis, estudio o mención a estas aguas en el que no figure palabra virtud y/o virtudes referida al líquido,7 y en consecuencia, éste fue el motivo que llevó a dicho cambio. Ilustramos con algunos ejemplos las expresiones de la época:

“… y assí hizo voto de ponerle aquel Altar con su dedicación, y llamarla “Divina” para declarar su excelencia y celestial virtud… (sic)… y hacer pedazos las piedras en los cuerpos, comunica aquella virtud a la vena de agua que por ella pasa”

Descripción de España

(Ambrosio de Morales)

 

“… que como dexo dicho a Vm. Tenía la virtud de sanar las enfermedades del mal de piedra en la orina”

Conversaciones históricas malagueñas

(Cecilio García de la Leña)

“El nombre de Fuente-la-Piedra nos recuerda la virtud de las aguas que nacen en aquel sitio para curar las enfermedades…”

Historia de Antequera hasta 1800

(Cristóbal Fernández)

 

“Le erigió un altar llamándola (a la fuente) Divina para resaltar sus virtudes excelsas”

Los Pueblos Malagueños, Tomo II

(Diego Vázquez de Otero)

“… siempre se ha tenido por cierto que transita por minerales de Acero y Marcasitas, los cuales le comunicaban la virtud o por tierra en que se cría mucha Saxifragia, planta que tiene la misma virtud de quebrantar … (sic)… assí como las enfermedades de pecho, es de excelente virtud y en las asmas prodigiosa…”

Historia Universal de las Aguas Minerales

(Pedro Gómez de Bedoya y Paredes)

 

        Y podríamos seguir dando ejemplos, pues la lista es interminable. Hasta en la inscripción conmemorativa del saneamiento del Prado y la “fuente de la piedra”, que se encuentra en el cancel de la iglesia encontramos la palabra “virtud” referida a las aguas.8

Vemos, por tanto, como el término VIRTUD, empleado para indicar las propiedades de las aguas es una constante en la literatura del momento. Y esta circunstancia así como el entorno en que tiene lugar propiciaron el cambio de advocación, de forma que, a poco más de un siglo del nacimiento del pueblo, la advocación estaba tan arraigada que nadie se acordaba de la primitiva, es decir, Misericordias, considerando como propia la de Virtudes. 

Pero no todos los problemas relacionados con la patrona: María Santísima de las Virtudes terminaron ahí. Fuente de Piedra, hasta principios del siglo XIX fue un arrabal de Antequera y si los villafontenses tenían claro que su patrona era Nuestra Señora de las Virtudes, algunos  foráneos no lo veían de este modo. Y de este contraste ocurrió que a finales del siglo XVIII, concretamente en 1795, D. Manuel de los Reyes Villarino, a la sazón cura de la parroquia, se quedó petrificado cuando al aproximarse el 8 de septiembre los vecinos se preparaban para celebrar las fiestas en honor a su patrona. D. Manuel no daba crédito a lo que veía, pues para él, la fiesta que habría que celebrar, una semana más tarde, el día 16 concretamente, lo era en honor a Santa Eufemia, toda vez que como patrona de Antequera, Fuente de la Piedra, al ser un arrabal dependiente de esa ciudad, estaba sometido en todo a su jurisdicción.

Pero los sentimientos no hay quien los frene y en lo referente a su patrona y su festividad los villafontenses lo tenían bastante claro,  sin importarle discrepar del sentir de los antequeranos.

En estas circunstancias, el párroco no lo dudó un instante y la víspera del día de la patrona, o sea el día siete de septiembre de 1795 escribía al Obispado de Málaga manifestando según sus propias palabras:

Dn. Manuel de los Reyes y Villarino Cura de la Iglesia Parroq(uial) de Ntra. Sra. de las Virtudes de la Población de Fuente de la Piedra:  certifico q(ue) entre los papeles q(ue) se custodian en el Archivo de d(ic)ha. Parroq(uia) ay un Memorial, Informe, y Decreto q(ue) copiado a la letra dice así.

Yltmo. Sr. Dn. Manuel de los Reyes y Villarino Cura de Fuente la Piedra puesto a la obediencia de S. I. Con todo respeto y sumición q(ue) debe dice: que habiendo obserbado con sentimiento suyo q(ue) en d(ic)ha Población no se obserba como dia colendo el de Sta. Eufemia Patrona de Antequera, por estar los vecinos imbuidos en el error de q(ue) fuera de los muros de d(ic)ha Ciudad no hay obligación de solemnisar el dia de su Patrona, quando deben tener presente, q(ue) así esta Población, como otras de la Vicaría son unos sububrbios, o arrabales de d(ic)ha Ciudad sujetos en todo a su juridicción, y p(ar)a q(ue) este error no continue: Sup(lic)o a V.S. I. Q(ue) teniendolo a bien se sirva espedir su decreto, o edicto para q(ue) la Patrona de Antequera, q(ue) lo es tambien de esta Poblacion se solemnise con el culto, q(ue) se le debe, lo q(ue) espero de la notoria piedad de V. S. I. A cuio juicio me sujeto, y p(or) cuia vida ruego a Dios prospere m(uchos) a(ños).

Fuente la Piedra y Septiembre 7 de 1795.9

 

Dos semanas más tarde,10 el obispado se interesaba por la situación en la que estaban, no sólo Fuente de Piedra, también los demás partidos dependientes de Antequera. Para ello solicitaba informe de la situación a través del vicario antequerano que le contestaba dos meses más tarde, en los siguientes términos:

 

Málaga y septiembre 20 de 1795 = Informe el Vicario = Iltmo. Sr. = Sr. En Fuente de Piedra, Mollina, Cuebas Altas, y Bajas no selebran a Sta. Eufemia, como Patrona, q(ue) lo es, p(o)r serlo de Antequera, y ni aun pueden tener otro patrono, q(u)e la Sta. Por ser suburbios, o arrabales de esta Ciudad sujetos a esta juridiccion civil. En Fuente de Piedra dicen, q(ue) la Patrona es N. Sra. de las Virtudes, en Mollina N. Sra. de la oliba, en Cuebas Altas S(a)n. Marcos titular de aquella Iglesia, y en cuebas Bajas S(a)n Juan Bautista titular de su Parroquia. En la Sacristia de Mollina ay un papel, q(ue) señala los dias de fiesta, q(ue) son de guardar en orden a la Misa, y no trabaxar; y los en q(ue) se puede trabaxar, y ni en unos ni en otros esta puesto el dia de Sta Eufemia.

Del Valle11 no es Patrona la de Antequera, P(o)rq(ue) es de otra juridiccion civil no sujeta a esta.

Aun en Antequera suelen algunas gentes rusticas decir q(ue)  el dia de Sta Eufemia es dia de fiesta dentro de la Ciudad, y no en el Campo.

Es g(us)to tengo q(ue) informar a V.I.

Antequera y Diciembre de 25 de 1795 = Lic(encia)do  Dn. Fran(cis)co Xavier de Molina.12

 

Como las presiones por parte del párroco debieron continuar, a finales de ese mismo año el obispado ordenaba se observara la festividad de Santa Eufemia, hecho que el cura no tardó en decretar y anunciar aprovechando las ventajas que el púlpito le ofrecía, siguiendo las instrucciones recibidas del arzobispo que lo manifestaba así:

 

Málaga 30 de Diciembre de 1795

En virtud de lo q(ue) el Sup(lican)te nos expone en este memorial, e informe, q(ue) precede Mandamos que en la Población de Fuente de Piedra se guarde, y obserbe el dia de Sta Eufemia Patrona de d(ic)ha Poblacion como dia colendo, lo q(ue) hara saber a el Pueblo el Cura de ella antes del ofertorio de la Misa mayor. = Manuel Arz. oBispo = Por mand(at)o de S.S.I el A.obispo mi Sr. Cabrera y Rivas Secretario = Concuerda con su original q(ue) queda en este Archivo de mi cargo a el q(ue) me refiero. Fuente de la Piedra y Enero quince de mil setecientos noventa, y seis.13

 

No nos consta que quedase anulado el culto a la patrona: MARIA SANTÍSIMA DE LAS VIRTUDES y lo que sí sabemos es que el culto a Santa Eufemia, con todos nuestros respetos, no se llevó a cabo, pues lo que se desprende del siguiente escrito es que siguió celebrándose el día de la patrona, el 8 de septiembre y los villafontenses no tenían intención alguna de celebrar el de Sta. Eufemia el 16 del mismo mes, ya que el escrito dirigido al párroco lleva fecha 25 de agosto de 1796 y el Cura lo transcribe, dando fe de la autenticidad de la transcripción el 15 de Septiembre ante la inminente llegada del día de Sta. Eufemia, y la pasividad de los vecinos a celebrar dicha festividad. La transcripción, fue publicada y colocada en la puerta de la parroquia y literalmente decía:

 

Asi mismo Yo d(ic)ho cura: certifico q(ue) en d(ic)ho Archivo ay un edicto q(ue) copiado a la letra dice asi. = Lc(encia)do Dn. Fran(cis)co Xavier de Molina Excmo sinodal de este obispado vicario Juez ecc(lesiasti)co de esta Ciudad, y su Vicaria = Por el presente se hace saber a todos los vecinos de esta Ciudad, y su Vicaria inclusos los Partidos de Mollina, Fuente de Piedra, Cuebas Altas y Bajas, q(ue) asi en sus Poblaciones, como en sus campos han de guardar p(o)r dia de fiesta colendo sin poderse trabaxar, y con el precepto de oir Misa pena de pecado mortal el dia de Sta Eufemia diez y seis de Septiembre de cada año, como Patrona unica de esta Ciudad su termino, suburbios o Arrabales, y asi esta mandado p(o)r Decreto del Ilmo. Sr. A.obispo de esta Diocesis, y p(ar)a q(ue) se observe puntualm(en)te publicandolo, antes en la Iglesia a el tiempo de la Misa mayor se fixara este edicto en la Parroq(ui)a de Fuente de la Piedra.

Antequera y Agosto veinte y cinco de mil setecientos noventa y seis años = Lic(encia)do Dn. Fran(cis)co Xavier de Molina = Dn. Juan Fran(cis)co Rescalvo y Suarez. Not(ari)o may(o)r. = Concuerda con su original a el q(ue) me refiero. Fuente de la Piedra y septiembre quinze de mil setecientos noventa y seis años = D. Manuel de los Reyes y Villarino.14

 

Evidentemente el culto a Santa Eufemia no se llevó nunca a cabo, y el conocimiento que tenemos  de todos estos hechos es gracias a la correspondencia epistolar cruzada entre el obispado de Málaga, el vicario de Antequera y el cura de Fuente de Piedra.

 

En este sentido, el peligro se desvanecía un cuarto de siglo más tarde, concretamente en 1820, año en que Fuente de Piedra se segrega de Antequera y deja de ser un arrabal, o “suburbio” como lo llamaba el cura Villarino, y pasa a constituirse en municipio independiente, con todo lo que ello conlleva. Y entre otras cosas, conllevaba el poder decidir, cuál es su patrona, cómo se llama, y cuándo se celebran las fiestas en su honor, sin que nadie se lo imponga ni discuta.

 

        El siguiente problema que hubo de sortearse tiene lugar en vísperas de la Guerra Civil Española, el miércoles 13 de Mayo de 1936 cuando un grupo de “vándalos” entró en el templo y empezó a destruir todos los enseres que encontraban a su paso. La imagen de la Virgen de las Virtudes, obra de Andrés de Carvajal a que antes hemos hecho referencia, según han contado varios testigos presenciales, fue subida a una carreta, trasladada a Los Castillejos y allí fue rota y quemada, junto a otros ornamentos y enseres.

De inmediato se mandó esculpir otra imagen, que corrió a cargo del imaginero granadino Navas Parejo,15 que nos presentó una imagen aniñada y de mucho mérito, pero falta de policromía. La premura en su elaboración exigió una restauración posterior, que corrió a cargo del sevillano Francisco Buiza, que la limpió, policromó y añadió en su base el símbolo mariano de la media luna y una pareja de angelotes.16 Por último, aunque carece de rigor y originalidad, nos vemos obligados a plasmar la leyenda que sobre el origen de la patrona circula y es contada a los más pequeños. Una leyenda romántica que narra que la Virgen de las Virtudes se apareció a un pastorcillo en un cerro próximo al núcleo urbano, al que dio nombre (Cerro de la Virgen), y que, tantas veces como era bajada por el zagal en su zurrón, desaparecía por la noche volviendo a reaparecer en el citado cerro al día siguiente. Ello –dice la leyenda--, motivó la construcción de una pequeña ermita en el cerro.17

A través de este recorrido sobre el origen e historia de la patrona vemos la fuerza un pueblo materializada en una imagen a la que hizo titular de su parroquia, patrona del municipio y la llamó como la sentía: VIRTUDES.

 

 

Fragmento de “Historia Temática Villafontense

Capítulo.- De Pedanía a Municipio:

 La Patrona: Historia y cambio de advocación

Francisco Muñoz Hidalgo

(Obra en composición)

 

 

 

 

NOTAS

 

(1) El recuerdo de la existencia de las aguas medicinales, indicadas para combatir la litiasis urinaria no había caído en olvido y los enfermos de “piedras en el riñón” nunca dejaron de visitar el Lugar para tomar las aguas.

(2) Fuente la Piedra fue reconquistada el 11 de abril de 1462 por D. Rodrigo Ponce de León, señor de Marchena, acompañado de Luís de Pernía, capitán de la guarnición de Osuna tras derrotar a Albohacem, hijo de Ismael, rey de Granada en la célebre batalla de “El Madroño” y pernoctar en Fuente de Piedra expulsando a los moros que habitaban el lugar.

(3) Para ampliar conocimientos consúltese en el bloque Personajes con Historia, el dedicado a Pedro de la Cámara.

(4) Entendemos que debía ser la mezquita usada por los anteriores moradores del lugar, expulsados por Ponce de León en 1462. Sobre este particular véase el tema: El Templo.

(5) Y no falto de razón, ya que la advocación de la primera imagen fue la de “Misericordias”, que debió ser  trasladada al lugar en 1513, cuando el pueblo actual aún no había nacido como núcleo urbano.

(6) YEGROS, M.: Historia de Antequera. pág. 407.

  • A.C.M.L. Legajo 642, pieza 14.
  • AA.CC. 47 fol., 469 vº, leg. 89, pza 1. Años 1573-1587.

(7) Hoy utilizamos el término propiedad/es para indicar ciertas características del agua, pero en siglos pasados se empleaba la expresión virtud/es.

(8) Al respecto puede consultarse el tema Inscripciones Conmemorativas.

(9) Correspondencia epistolar datada en Fuente de Piedra a 7 de septiembre de 1795 y dirigida al obispado de Málaga.

(10) Concretamente el 20 de septiembre de 1795.

(11) Se refiere al Valle de Abdalajís.

(12) Correspondencia remitida por el vicario antequerano y dirigida al obispado de Málaga con fecha 25 de diciembre de 1795.

(13) Correspondencia remitida por el Secretario del Arzobispo y dirigida al Cura de Fuente de Piedra, datada el 30 de diciembre de 1795, copiada literalmente tras recibirla el 15 de enero del año siguiente, es decir de 1796.

(14) Correspondencia del Vicario Juez, dirigida al cura de Fuente de Piedra, siguiendo instrucciones del obispado de Málaga y cursada el 25 de agosto de 1796.

(15) Para conocer más ampliamente la evolución de las distintas imágenes de la Virgen de las Virtudes, véase en el bloque: Escultura Religiosa el apartado dedicado a la patrona bajo el título: Virgen de las Virtudes.

(16) El importe de la restauración ascendió a 14.000 ptas. y  el traslado de Sevilla a Fuente de Piedra  350 ptas.

(17) No deja de ser una leyenda. El material arqueológico de superficie del Cerro de la Virgen, del que la zona es muy rico, sólo ha aportado restos íberos y romanos, sin que existan restos de las culturas posteriores.

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