Ranos 54-55
Ranos 54-55

FUENTE DE PIEDRA

 

Flora

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EL BOSQUE MEDITERRÁNEO

Andalucía es una región muy favorecida por la Naturaleza. Sus suelos son riquísimos. La lluvia no falta en otoño ni en primavera y los inviernos no son demasiado rigurosos.

Estas son las principales razones por las que los primeros colonizadores de la Península establecieron aquí sus reales y talaron los bosques y matorrales, que antaño cubrían estas tierras, dedicándolas a la producción de alimentos.

Los bosques que cubrían estos suelos presentaban muchas particularidades, por ejemplo la perfecta adaptación a la sequedad del terreno durante el estío, lo cual hace que la encina conserve la hoja permanentemente. Esta propiedad le es fundamental para vivir en un lugar donde sólo hay dos períodos de lluvia al año. Es lógico, por tanto, que en la región dominen los árboles de hoja perenne (Perennifolios).

Las encinas y coscojas, junto a otras especies como el acebuche, alcornoque, etc. (esclerófilos, por tener hoja dura), son los que mejor se han adaptado a las características del clima de la región mediterránea y vienen a constituir el llamado Bosque Mediterráneo.

La deforestación ha sido un fenómeno general en toda España. Unas veces a causa de la guerra eran talados (edad Media), otras quemados para abrirse paso hacia los territorios conquistados (dominación romana), o bien para poner en cultivo el suelo. No obstante, hoy, aún quedan algunas zonas donde podemos contemplar restos de vegetación natural en La Realenga, La Camorra, La Herriza, Cortijo de Campos, La Madriguera, etc.

El bosque que debió cubrir todas estas tierras calmas y olivares debió estar formado por la asociación de la encina (Quercus rotundifolia) y el acebuche (Olea Europaea Sylvestris), a los que acompañaban espárragos (Aspargus Acutifolius), enebros (Juniperus oxycedrus), madreselvas (Lonicera implexa, L. etrusca), olivillas (Phillyrea angustifolia), rosal o tapaculos (Rosa canina), torvisco (Daphne gnidium), zarzaparrilla (Smilax aspera) y rubia peregrina.

Estos bosques de encinas y acebuches viven en zonas en que apenas hay un mes con heladas en todo el año y los suelos son calcáreos y poco profundos. Ambas circunstancias se dan en el término villafontense donde los suelos alcanzan sólo de 50 a 80 cm para aparecer a continuación la roca tosca, roca formada por acumulación de caliza (carbonato cálcico), pero de suficiente espesor como para provocar problemas a las raíces de algunos árboles.

La degradación de un bosque, el cual se piensa que es la etapa de máxima estabilidad de la vegetación, y al que tienden todas las formaciones vegetales si no hay ninguna causa que lo impida, al igual que la recuperación del mismo, se va haciendo por etapas. En la degradación aparecerá primero un matorral de alta densidad y cobertura y altura media llamado Maquis, luego degradará en un matorral de baja densidad y menor altura denominado Garriga. Más tarde surgirá un Tomillar, y finalmente, como última etapa de la degradación, crecerá un Pastizal.

Dependiendo de la naturaleza del suelo, bien sea caliza, granitos, etc., las comunidades seriales,[1] serán de uno u otro tipo, pues las plantas nos indican las características del suelo.

Fuente de Piedra está poblada de especies llamadas calcícolas, ya que todos sus suelos son calizos. Aclarados estos términos podemos agrupar cada tipo de comunidad serial.

 

Maquis

        Es un matorral de porte elevado (1,5 a 2 m), Constituido por abundantes matas, por lianas o plantas trepadoras. Observando esta vegetación comprobamos que en Fuente de Piedra no hace demasiado frío, lo cual queda constatado por la presencia de lentisco (Pistacia lentiscus), pero en invierno hay suficientes heladas como para impedir la existencia del palmito, planta que necesita una temperatura media anual superior a los 16 ºC y ausencia de heladas en invierno.

        Escasos restos de este maquis quedan un poco más allá de La Herriza, en La Madriguera y algunas zonas de La Camorra, donde podemos ver, además del lentisco, esparrago, esparrago blanco, madreselva, torvisco, lechetrezna, espino prieto, erguenes, aristoloquia, coscoja, jara blanca, retama, etc.

 

otro sólo las semillas. Son los llamados terófitos y sus raíces profundizan entre los 5 u 8 cm del suelo. Estos pastos permanecen verdes desde que empiezan las lluvias otoñales hasta comienzos del verano. He aquí algunas de las especies que componen los pastizales terófitos: Llanten, Trifolium stellatum, Plantago serraría, carretón, etc.

        2º.- Una asociación de hierbas que duran de dos a varios años. Sus raíces exploran el suelo a mayor profundidad que los anteriores, de forma que no se estorban a la hora de conseguir el alimento. Su actividad metabólica sufre un detenimiento durante los meses de verano, que es cuando hay serios problemas para el abastecimiento de agua. Especies constituyentes de este segundo grupo de pastizal son: Onoris pubescens, llantén blanco, Trifolium scabrum, y angustifolium. carretón, etc.

Garriga

        Es un tipo de matorral bien representado en el término, pero nada individualizado florésticamente. Lo tenemos que interpretar como un maquis un poco más degradado. Tiene menos altura y cobertura, estando constituido esencialmente por las mismas especies del Maquis.

 

Tomillar

        Este tipo de formación vegetal está bastante extendido y constituye la etapa de degradación de los encinares con acebuches y los coscojales con espinos y esparragueras tratados anteriormente. A pesar de presentar un amplio área suelen ocupar pequeñas extensiones de terreno porque los

feraces suelos de la depresión bética están dedicados intensamente al cultivo. No obstante podemos encontrar esta asociación en las lindes, realengas, Camorra, Cortijo Campos, etc. Por citar algunas de las especies que constituyen este tipo de formación mencionaremos: Tomillo andaluz, zahareña, tomillo, bolina, y un juagarzo (negro) (Cistus monspeliensis), que nos indica que en el invierno se producen de 20 a 30 días de heladas.

Pastizal

        Aunque el suelo esté muy erosionado y apenas tenga unos centímetros de profundidad, siempre estará cubierta de un césped. Dentro de te grupo podemos encontrar dos posibilidades.

         1º.- Una asociación cuyos componentes son efímeros, es decir, que mueren todos los años dejando de un año para otro sólo las semillas. Son los llamados terófitos y sus raíces profundizan entre los 5 u 8 cm del suelo. Estos pastos permanecen verdes desde que empiezan las lluvias otoñales hasta comienzos del verano. He aquí algunas de las especies que componen los pastizales terófitos: Llanten, Trifolium stellatum, Plantago serraría, carretón, etc.

        2º.- Una asociación de hierbas que duran de dos a varios años. Sus raíces exploran el suelo a mayor profundidad que los anteriores, de forma que no se estorban a la hora de conseguir el alimento. Su actividad metabólica sufre un detenimiento durante los meses de verano, que es cuando hay serios problemas para el abastecimiento de agua. Especies constituyentes de este segundo grupo de pastizal son: Onoris pubescens, llantén blanco, Trifolium scabrum, y angustifolium. carretón, etc.

 

 

Fragmento de “Historia Temática Villafontense”

Capítulo.- FLORA:

Bosque Mediterráneo

por Francisco Muñoz Hidalgo

(Obra en composición)

  

 

NOTAS:

[1]  Seriales porque el esquema Bosque-Maquis-Garriga-Tomillar-Pastizal, o viceversa, se le llama serie.

 

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